Si Satanás no era un ángel, ¿por qué se le ordenó postrarse ante Adán junto con los ángeles?

Alabado sea Dios

Indudablemente, cuando Dios le ordenó a los ángeles postrarse
ante Adán, esta orden también fue dirigida a Iblís, Satanás, tal como Dios,
glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del significado):

Creamos
a vuestro padre Adán dándole una noble figura. Luego dijimos a los Ángeles:
¡Haced una reverencia ante Adán! La hicieron excepto Iblîs, quien
desobedeció la orden.

12. Allah le preguntó: ¿Qué te impidió hacer la reverencia
cuando te lo ordené? Respondió: Yo soy mejor que él, pues a mí me creaste de
fuego y a él de barro

(Al-A’ráf, 7:11-12).

Los eruditos del Islam han explicado la razón por la cual la
orden de postrarse ante Adán fue también dirigida a Satanás, aun cuando él
no era uno de los ángeles, y la razón es que Satanás era hasta entonces un
servidor y adorador de Dios al igual que los ángeles, al menos en su actitud
externa.

Ibn Kázir (que Allah tenga misericordia de él) dijo (1/105):

“Cuando Dios, glorificado y exaltado sea, ordenó a los
ángeles postrarse ante Adán, incluyó a Iblís en esa orden aun cuando Iblís
no era un ángel, porque Iblís imitaba las acciones de los ángeles en su
servicio a Dios. Por eso se le pidió que se postre ante Adán, y por eso fue
condenado cuando desobedeció”. Fin de la cita.

El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín dijo en Tafsir Surat
al-Báqarah (Exégesis del Capítulo La Vaca, 1/127):

“Alguien ha dicho que hay algo confuso en este verso, porque
cuando Dios dice que le ordenó a los ángeles postrarse, todos se postraron
excepto Satanás (Iblís), y esto daría la impresión de que Satanás era un
ángel. Sin embargo este no es el caso. La razón es que Satanás hasta ese
entonces adoraba y servía a Dios junto con los ángeles, y por eso Dios,
glorificado y exaltado sea, lo incluyó en su orden”. Fin de la cita.

Algo similar fue afirmado por Al-‘Allámah at-Táhir Ibn ‘Ashur
en su exégesis At-Tahrir wa at-Tanwir (1/409). Lo que los musulmanes debemos
creer es que la orden de postrarse ante Adán fue dirigida por Dios tanto a
Iblís como a los ángeles, y esto es lo que el Sagrado Corán afirma
claramente (traducción del significado):

Allah le preguntó: ¿Qué te impidió hacer la reverencia
cuando te lo ordené?
” (Al-A’ráf, 7:12).

Y esta es la razón. Y Allah sabe más.