¿Qué es un matrimonio simulado (tahlil)?

Alabado sea Dios

En primer lugar, cuando una pareja se
divorcia en el Islam, el marido y la mujer tienen la opción de reconciliarse
hasta dos veces. Cada instancia de divorcio en la cual pueden volver a
reconciliarse si lo desean, se llama divorcio revocable.
Dios dijo (traducción del significado): 

Si la voluntad de divorcio se expresare
dos veces, se tiene aún la posibilidad de reconciliarse debiendo tratar a la
mujer benévolamente, o en caso contrario dejarla marchar de buena manera

(Al-Báqarah, 2:229). 

Si el divorcio tiene lugar por tercera vez,
entonces está prohibido para la pareja volver a reconciliarse hasta que la
mujer vuelva a casarse y a su vez se divorcien o él muera, en un matrimonio
genuino y sin engaños. Dios dijo (traducción
del significado): 

En caso de divorciarla, no podrá casarse
nuevamente con ella a menos que ésta se casare con otro hombre y este último
la divorciare también. Entonces, no incurrirán en falta si volvieran a
unirse en matrimonio, considerando poder cumplir con lo que Allah ha
establecido. Éstas son las leyes de Allah, las cuales aclara a quienes
comprenden
” (Al-Báqarah, 2:230). 

Se ha narrado de ‘Aa’ishah (que Allah esté
complacido con ella) que Rifá’ah al-Qurazi desposó a una mujer y luego la
divorció. Entonces ella se casó con otro hombre, y luego fue a ver al
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le
dijo que él no había mantenido relaciones con ella. El Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) entendió que ella quería
volver con Rifá’ah, entonces le respondió: “No puedes, hasta que tu actual
marido pruebe tu dulzura, y tú pruebes la de él (una metáfora sobre la
consumación de las relaciones)”. Narrado por al-Bujari, 5011; Muslim, 1433. 

En segundo lugar, no es permisible para la
pareja que se ha divorciado por tercera vez, es decir en una instancia de
divorcio irrevocable, usar trucos para eludir la ley que Dios ha puesto a
los musulmanes, por medio de un matrimonio simulado que en árabe se conoce
como ‘tahlíl’. Este tipo de matrimonio adopta diversas formas, entre ellas
las siguientes:

1-     

Cuando la pareja se divorcia de forma irrevocable, y entonces
contratan a un hombre que simulará casarse con ella, consuma el matrimonio y
luego también la divorcia para que ella pueda volver legalmente con su
marido anterior.

2-     

Cuando un hombre desposa a una mujer divorciada en un
divorcio irrevocable sin hacer ningún acuerdo con nadie, pero su objetivo es
hacer lícito el matrimonio para la pareja anterior, y con esa intención
divorcia a la mujer después del matrimonio.

Los matrimonios que se celebren con estas
intenciones están prohibidos en el Islam y son inválidos, y quienes intentan
engañarse a sí mismos y burlar las leyes de este modo serán maldecidos por
Dios.

Se narró que ‘Abdullah ibn Mas’ud dijo: “El
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
maldijo a quien desposa a una mujer afectada por un divorcio irrevocable con
la intención de habilitar un nuevo matrimonio con su ex marido, y al ex
marido para quien se hace esto”. Narrado y clasificado como auténtico por
At-Tirmidi (1120); también narrado por An-Nasá’i, 3416. 

Al-Háfiz Ibn Háyar (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:

“Con respecto a que el Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) maldijo a los hombres
involucrados en esta estratagema legal, esto significa o bien que el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) sabe que Dios
los ha maldecido, o que es una súplica de que lo haga. Esto indica
claramente que este tipo de matrimonio simulado está prohibido y es un
pecado mayor”. Fin de la cita de Zaan al-Ma’ád fi Hadí Jair al-‘Ibad,
5/672. 

Se ha narrado también que ‘Uqbah Ibn ‘Aamir
dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “¿Quieren que les cuente de un carnero que fue pedido en
préstamo?”. Le respondieron: “Sí”. Les respondió: “Es el hombre que desposa
a una mujer para que pueda volver con su ex marido. Que Dios los maldiga a
los dos”. Narrado por Ibn Máyah, 1936;
clasificado como bueno por Al-Albani en Sahih Ibn Máyah. 

Estos reportes indican que el matrimonio
simulado está prohibido y es un pecado mayor, y también indican que una vez
consumado este matrimonio, no es válido, por lo tanto la pareja no queda
habilitada para volver a casarse. 

Dice en Al-Mawsu’ah
al-Fiqhíyah (10/256-257):

“La mayoría de los eruditos, los málikis,
hánbalis, sháfi’is y Abu Yusuf entre los hánafis, sostienen el punto de
vista de que esta clase de matrimonio es inválido, a causa de los dos
reportes arriba citados, y porque el matrimonio simulado califica como un
tipo de matrimonio temporal, y casarse con la intención de divorciarse es
inválido. Puesto que el matrimonio simulado es inválido, lo que se pretendía
con él no se logra, es decir, la anterior pareja no queda habilitada para
volver a casarse cuando la mujer es divorciada por su nuevo marido. Esto
está apoyado por el punto de vista de ‘Umar (que Dios esté complacido con
él), quien dijo: “Por Dios, que ningún hombre me será traído por haber
intentado simular un matrimonio o haberle pedido a alguien que haga eso, sin
que yo les tire piedras maldiciéndolos”. Fin de la cita.

El Shéij ‘Abd
el-‘Azíz ibn Baaz dijo:

“Esta es una de las formas más repulsivas de
falsedad e hipocresía, y una forma de difundir la corrupción. Quien hace
esto es en realidad un fornicador, porque no se casa con la mujer para
mantener una relación amorosa auténtica, basada en el respeto y el mutuo
cuidado, ni para mantener la castidad y estar juntos, ni mucho menos para
tener hijos. No, más bien quien hace esto lo hace para permitir a otro
hombre burlar las leyes de Dios, con la intención de que el matrimonio con
esa mujer sea permisible para su marido anterior manteniendo relaciones con
ella una sola vez, y luego abandonándola y divorciándola. Sin embargo, su
matrimonio es inválido y carece de toda legitimidad, y en consecuencia la
pareja que está irrevocablemente divorciada no queda habilitada por la ley
para volver a casarse, a causa de las intenciones reales con que esta mujer
fue desposada. Dios dijo (traducción del significado): 

…no
podrá casarse nuevamente con ella a menos que ésta se casare con otro hombre
y este último la divorciare también
” (Al-Báqarah, 2:230). Y esto no ha
sucedido en absoluto, porque lo que ha sucedido no es un matrimonio en un
sentido real”. Fin de la cita de Fatáwa Shéij ‘Abd
el-‘Azíz ibn Baaz, 20/227-278. 

En la prohibición del matrimonio simulado y
su invalidez, no hay ninguna diferencia en si la condición del divorcio
posterior fue específicamente mencionada en el contrato, o si el acuerdo es
hecho de palabra por adelantado pero luego no es mencionado durante el
simulacro de la boda, o si el segundo marido tenía esa intención sin que
nadie se lo haya pedido. En todos estos casos el matrimonio simulado está
prohibido y es legalmente inválido. 

Ibn al-Qayím (que Allah tenga misericordia de
él) dijo:

“No hay diferencia de opinión de acuerdo a la
gente de Medina, los eruditos de la ciencia de los reportes y los juristas,
en si las condiciones fueron estipuladas de forma explícita o implícita,
verbalmente o por escrito, porque el argumento es que lo que invalida el
matrimonio es la intención, y los actos han de ser juzgados por sus
intenciones. Según este punto de vista si el divorcio se acordó de antemano
de forma implícita o sólo con un gesto, es lo mismo a que haya sido
conversado en voz alta. Por lo tanto, una vez que se ha determinado que la
intención de tal matrimonio era simularlo para llegar a la instancia de
divorcio, no importa por qué medio se haya acordado. Si se realizaron actos
y palabras con el objetivo de llegar a ese resultado, entonces las normas se
aplican en función del objetivo”. Fin de la cita de Zaad al-Ma’ád fi Hadí
Jair al-‘Ibad, 5/110. 

Los eruditos del Comité Permanente de
Jurisprudencia Islámica de Arabia Saudita dijeron:

“Si un hombre desposa a una mujer con la
condición de que luego la divorciará para que se case con su marido
anterior, o lo hace siquiera con esa intención, o ambos están de acuerdo en
eso, entonces el contrato matrimonial es inválido, el matrimonio no es
legítimo”. Fin de la cita de Fatáwa al-Láynah ad-Dá’imah, 18/439. 

Al-Baihaqi narró en As-Sunan al-Kubra
(7/208), de Náfi’, que él dijo: “Un hombre llegó a ver a ‘Umar (que Dios
esté complacido con él) y le preguntó acerca de un hombre que había
divorciado a su esposa tres veces, y luego un hermano suyo se casó con ella
sin ningún acuerdo previo, para que fuera permisible para él volver a
casarse con ella, ¿es permisible para el primer marido volver a casarse con
ella? Él le respondió: “No, a menos que sea un matrimonio genuino. En el
tiempo del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) considerábamos esto como una forma de fornicación”.

El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:

“Si el segundo marido tiene la intención de
que cuando se haya hecho permisible volver a casarse con la mujer la
divorciará, entonces esto no sucede y el matrimonio resulta inválido. La
evidencia para ello es que casarse con esta intención es simular el
matrimonio, y por lo tanto es una forma de fornicación y está incluido entre
las acciones que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) maldijo. El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) también dijo: “Los actos no son sino intención, y cada
persona no obtendrá sino aquello que ha intentado”. Fin de la cita de
Ash-Shárh al-Mumti’ ‘ala Zaad al-Mustaqni’, 12/176-177. 

El shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga
misericordia de él) enumeró todas las formas que podía adoptar un matrimonio
simulado, y dijo que estaban todas prohibidas y que eran todos matrimonios
inválidos. Él dijo:

“El matrimonio simulado está prohibido y es
inválido, y no logra el objetivo de hacer lícito ante la ley el matrimonio
entre la mujer y su anterior marido. Lo que esto significa es que si un
musulmán se divorcia de su esposa tres veces, el último de estos divorcios
es irrevocable y está prohibido para ellos volver a casarse hasta que ella
se haya casado con otro hombre y se hayan divorciado a su vez, como Dios,
glorificado y exaltado sea, afirmó en Su Libro, y como fue afirmado en los
reportes autenticados de la Tradición Profética. La comunidad musulmana está
unánimemente de acuerdo en esto. 

Y si otro hombre se casa con esa mujer con la
intención de divorciarla luego para que ella pueda volver a casarse con su
anterior marido, entonces este matrimonio es un matrimonio inválido, por lo
tanto no logra ese objetivo, ya sea que decidan después de eso seguir juntos
o divorciarse, ya sea que se haya estipulado o no eso en el contrato
matrimonial, o se haya estipulado verbalmente, etc. Aun si nada de eso ha
sucedido pero el hombre que se casó con ella lo hizo con la intención de
divorciarla para que fuera permisible para la pareja volver a estar juntos
luego de un divorcio irrevocable, aun sin que la mujer o su familia estén
concientes de ello, ya sea que el marido anterior lo sepa o no, todas estas
son formas de matrimonios simulados e inválidos, no importa que el hombre
piense que tuvo buenas intenciones al tratar de evitar que el divorcio
perjudique a los hijos o a las familias; ni siquiera en ese caso. 

De hecho no es permisible para aquél que se
divorció de su esposa ya tres veces volver a casarse con ella hasta que ella
se haya casado con otro hombre en un matrimonio genuino, hayan consumado el
matrimonio en el sentido de que hayan mantenido relaciones sexuales, y ese
matrimonio llegue a su fin por la muerte del marido, el divorcio o anulación
del matrimonio, y entonces sí es permisible para el primer marido volver a
desposarla.

Esto es lo que está indicado en el Sagrado Corán y la Tradición Profética,
esto es lo que fue narrado de los compañeros del Mensajero de Dios y de
todos los eruditos e imames que le siguieron en el camino de la rectitud y
la buena guía, y de la mayoría de los juristas. Este fue el punto de vista
de Málik Ibn Anas y de todos sus compañeros, de Al-Awzá’i, de Al-Láiz Ibn
Sa’d, de Sufián az-Záwri, del Imam Áhmad Ibn Hánbal entre los eruditos de la
ciencia de los reportes, de Isjaq Ibn Ráhawaih, Abu ‘Ubaid al-Qásim Ibn
Salam, Suleimán Ibn Dawud al-Háshimi, Abu Jaizamah Zuhair Ibn Hárb, Abu Bákr
Ibn Abi Shaibah, Abu Isjaq al-Yawzayani, y otros. Y este fue también el
punto de vista del Imam Ash-Sháfi’i”. Fin de la cita de Iqámat ad-Dalíl ‘ala
Ibtal at-Tahlíl (p. 6-8). El autor citó muchos puntos de vista de eruditos
afirmando que este tipo de matrimonio está prohibido en el Islam. 

Y Allah sabe más.