Yo me preguntaba qué podía hacer una mujer durante la noche del decreto, si está menstruando en ese momento. ¿Puede ganar alguna recompensa extra mediante la adoración? Si es así, ¿qué es permisible que haga esa noche?

Alabado sea Dios

Una mujer que está menstruando puede realizar todos los actos
de culto excepto rezar, ayunar, circunvalar el templo de La Meca, y hacer
retiro espiritual en las mezquitas. 

Se narró que el Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) solía quedarse despierto por la noche
durante las últimas diez noches de Ramadán. Al-Bujari (2401) y Muslim (1174)
narraron que ‘Aa’ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: “Cuando
llegaban las últimas diez noches de Ramadán, el Profeta Muhámmad (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) se abstenía de las relaciones
maritales, se quedaba despierto por la noche y despertaba a su familia”. 

Quedarse despierto por las noches no es sólo para rezar, más
bien incluye todo tipo de actos de culto. Así es como los eruditos lo
interpretaron. 

Al-Háfiz dijo: “Quedarse levantado por las noches”, significa
realizar actos de culto. 

An-Nawawi dijo: “Pasar la noche rezando, etc”. 

También dijo en ‘Awn al-Ma’bud: “Es decir, la oración,
recitar oraciones para rememorar a Dios, y leer el Corán”. 

Rezar por la noche es el mejor acto de culto que una persona
puede hacer durante la noche del decreto. Por eso el Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien pase la noche
rezando con fe y esperanza en la recompensa, le serán perdonados sus pecados
previos”. Narrado por al-Bujari, 1901; Muslim, 760. 

Como a la mujer que está menstruando no se le permite rezar,
puede pasar la noche haciendo otros actos de culto, tales como: 

1 – Leer o recitar el Corán. Consulta la pregunta No.
2564.

2 – Recitar oraciones para rememorar a Dios, como “Subhana
Allah”, “La ilaha ílla Allah”, “Al hámdu lilláh, etc. Ella puede repetir las
palabras “Subhana Allah wa al-hámdulilláh, wa la ilaha ílla Allah, wa Alláhu
Ákbar (Glorificado sea Dios, alabado sea, no hay divinidad excepto Dios, El
Más Grande)”, y “Subhana Allah wa bi hámdihi, subhana Allah al-‘Adhím
(Glorificado y alabado sea Dios, glorificado sea Dios El Todopoderoso)”,
etc.

3 – Realizar súplicas. La mujer puede rezar a Dios y pedirle
lo bueno de este mundo y del Más Allá, porque la súplica es uno de los
mejores actos de culto. El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) dijo: “La súplica es un acto de culto”. Narrado por
at-Tirmidi, 2895, y clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih
at-Tirmidi, 2370. 

La mujer que está menstruando puede realizar estos actos de
culto y otros durante la noche del decreto. 

Le pedimos a Dios que nos ayude a hacer lo que Él ama y lo
que Le complace.
Que
Dios acepte nuestras obras piadosas.