¿Cuál es el texto original del hadiz que dice “No existe ‘adwa en la religión” y qué significan esas palabras?
Alabado sea
Allah
Existen varias
versiones de este hadiz. Al-Bujari (5776) y Muslim (2224) narraron de Anas
ibn Maalik (que Allah esté complacido con él) que el Profeta (la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No existe ‘adwa (transmisión de
enfermedades contagiosas sin el permiso de Allah) ni tiyarah (creencia
supersticiosa en los presagios de las aves), sino que prefiero los buenos
presagios”. Ellos dijeron: “¿Qué es un buen presagio?”. Él dijo: “Una buena
palabra”.
Al-Bujari (5316)
narró de Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) que el Profeta (la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No existe ‘adwa
[contagio, transmisión de enfermedades contagiosas sin el permiso de Allah],
ni tiyarah [creencia supersticiosa en los presagios de las aves], ni haamah
[se refiere a una tradición árabe yaahili descrita de diversas maneras: Un
gusano que infesta la tumba de una víctima de asesinato hasta que recibe
venganza; una lechuza; o los huesos de un muerto que se convierten en un ave
que puede volar], ni Safar [el mes de Safar era considerado como de mala
suerte durante la yaahiliah]”.
El Sheij Ibn
‘Uzaimin (que Allah tenga piedad de él) dijo:
Las palabras del
Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) “No existe ‘adwa”
tienen un significado general, por ello el Profeta (la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) afirma que no existe contagio (sin el permiso de
Allah).
‘Adwa (contagio)
se refiere a la transmisión de una enfermedad de una persona infectada a una
sana. Lo que sucede en el caso de enfermedades físicas también se puede dar
en el caso de enfermedades psicológicas. Por ello el Profeta (la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo que una mala compañía es como aquel
que maneja los fuelles: O te quema la ropa o sentirás que emite un mal olor.
Las palabras “No
existe ‘adwa” incluyen las enfermedades físicas y psicológicas, aunque es
más evidente en el caso de las enfermedades físicas.
Las palabras “ni
tiyarah (lit. creencia supersticiosa en los presagios de las aves)” se
refiere a la superstición basada en algo que uno ve, oye o sabe.
Respecto a las
palabras “ni haamah”, estas se interpretan de dos maneras:
1 – Que se trata
de una lechuza, o un ave similar a una lechuza. Los árabes creían que si una
persona era asesinada, sus huesos se convertían en una haamah que volaba y
chillaba hasta que se vengaba. Algunos creían que la haamah era el alma de
la persona muerta.
2 – Algunos
árabes afirmaban que la haamah era un ave en particular, a la cual
consideraban como un mal presagio. Si se posaba en la casa de alguno de
ellos y emitía un sonido, decían que estaba anunciando una muerte. Creían
que era una señal de que la persona moriría pronto. Sin duda alguna, todas
estas son falsas creencias.
Las palabras “ni
safar” se refieren al mes de Safar, que los árabes consideraban como de mal
augurio, especialmente para el matrimonio.
Y se decía que
era una enfermedad estomacal que afectaba a los camellos y que se transmitía
de un camello a otro. Según esto, mencionarla después de ‘adwa (contagio)
entra bajo el encabezado de mencionar algo específico después de algo
general.
Es más probable
que aquí se esté refiriendo al mes de Safar, y que las palabras “ni safar”
no deban ser consideradas como de mal augurio, pues es como cualquier otro
mes, en el que pueden decretarse cosas buenas o malas.
Esto no
significa que no ocurran estas cosas, porque de hecho sí suceden. Sí se
trata de una afirmación de que no tienen efecto alguno. El Que causa que
estas cosas sucedan es Allah. Si alguna de ellas tiene algún efecto conocido
entonces es válido y real. Si alguna de ellas tiene algún efecto, entonces
es inválido y falso. Por lo tanto, el hadiz demuestra que si existe un
efecto válido, no se le puede atribuir a la cosa en sí (sino al que la
causa, que es Allah). Si el efecto es meramente imaginario, entonces este
hadiz afirma que no tiene efecto alguno en primer lugar.
Respecto a las
palabras “ni contagio (‘adwa)”, el contagio es algo que sucede, tal como lo
indican las palabras del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con
él), “No pongas un enfermo con un sano”, es decir, el dueño de un camello
enfermo no debe traerlo con el dueño de un camello sano pues puede provocar
el contagio.
Y el Profeta (la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Huye del leproso como
huirías del león”. La lepra es una enfermedad grave que se transmite
rápidamente y que mata al que la contrae. Incluso se dijo que es una plaga.
De allí el mandamiento de huir del leproso para que la enfermedad no se
transmita de una persona a otra. Esa es una afirmación del efecto del
contagio, pero su efecto no es inevitable de tal manera que afecte a la
persona en sí misma. El mandamiento del Profeta (la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) de alejarse y no traer camellos enfermos con los camellos
sanos entra bajo el encabezado de evitar el medio (que provoca la
enfermedad), sin atribuirle el efecto al medio en sí. El medio no afecta
nada, sino que debemos evitar aquellas cosas que pueden ser causas de
calamidad, porque Allah dice (interpretación del significado):
“Y contribuid
por la causa de Allah y no os autodestruyáis, y haced el bien; en verdad
Allah ama a los benefactores.”
[al-Baqarah 2:195]
No podemos decir
que el Mensajero (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) negaba el
efecto del contagio, porque el contagio es algo que está demostrado que
existe en la vida real y es mencionado en otros hadices.
Cuando el
Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo “no existe
‘adwa”, un hombre dijo: “Oh Mensajero de Allah, los camellos pueden estar
sanos como ciervos, y luego viene un camello sarnoso y se junta con ellos y
todos contraen la sarna”. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) dijo: “¿Y quién infectó al primero?”, en el sentido de que la sarna
no le llegó al primero por contagio sino que vino de Allah. Con el mismo
criterio, si fue transmitida por contagio, entonces fue transmitida por el
mandamiento de Allah. Algo puede o no tener una causa conocida. La sarna del
primer camello no tiene una causa conocida, aparte del hecho de que sucedió
por voluntad y decreto de Allah, y la sarna que vino después sí tiene una
causa conocida. Pero si Allah lo desea, el camello no contraerá la
enfermedad. Por ello a veces un camello puede contraer la enfermedad pero se
recupera y no se muere. Lo mismo sucede con la plaga y el cólera; pueden
entrar a una casa y algunos se enfermarán y morirán, mientras que otros no
se verán afectados en absoluto.
Debemos
depositar nuestra confianza en Allah y depender de él. Fue narrado que un
leproso vino ante el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
y lo tomó de la mano y le dijo: “Come”, es decir, que comiese de la comida
que estaba comiendo el Mensajero (la paz y las bendiciones de Allah sean con
él), debido a la fuerza de su confianza en Allah. Esta confianza
contrarresta las causas del contagio.
Lo mencionado es
la mejor manera de reconciliar los hadices.
Fin de cita de
Sharh Kitaab al-Tawhid, 2/80.
Según esto, las
palabras del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) “no
existe ‘adwa (contagio)” es que la enfermedad no se transmite de una persona
enferma a una sana por sí sola, sino que se transmite por voluntad y decreto
de Allah. Si una persona mezcla sanos con enfermos, esa es una de las causas
de la transmisión de la enfermedad. Pero esto no significa que sucederá
inevitablemente, pues solo sucede si Allah lo desea. Por ello vemos a menudo
casos de madres enfermas que dan a luz a niños sanos, sin que la enfermedad
se transmita a la criatura.
Y Allah sabe mejor.
