Mi pregunta es con respecto a la recitación de los peregrinos, que dicen: “Labbáik Allahúmma labbáik, labbáika la sharikah laka labbáik. Ínna al-hámda wa an-ni’mata laka wa al-mulk, la sharika lak”, ¿cuál es su significado, y qué beneficios trae recitar esto?
Alabado sea Dios
La peregrinación es un símbolo de la unidad
absoluta de Dios, desde el primer momento en que el peregrino ingresa en la
consagración ritual.
Yábir Ibn ‘Abd Allah dijo, describiendo la
peregrinación del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él): “Luego comenzó a decir las palabras de la unidad de Dios,
“Labbáik Allahúmma labbáik, labbáika la sharikah laka labbáik. Ínna al-hámda
wa an-ni’mata laka wa al-mulk, la sharika lak” (Aquí estoy Dios nuestro,
aquí estoy. Aquí estoy, Tú no tienes compañero ni asociado. Aquí estoy,
ciertamente toda alabanza y la soberanía es para Ti, tú no tienes par”.
Narrado por Muslim.
Anas dijo, describiendo cómo el Mensajero de
Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) ingresaba a la
consagración ritual para la peregrinación menor: “Labbáik ‘umrata la riyá’a
fiha wa la sum’ah (Aquí estoy para la peregrinación menor, en la que no hay
fanfarronería ni se busca con ello reputación)”.
La peregrinación entrena nuestra mente y alma
para reconocer la unidad absoluta de Dios, y ser sinceros hacia Él. El
peregrino comienza su peregrinación afirmando la unidad de Dios, y continúa
recitando el canto del peregrino que habla sobre ella, mientras se mueve de
un acto de culto al siguiente.
El canto del peregrino o talbíyah tiene
varios significados, como por ejemplo:
1 – “Labbáik Allahúmma labbáik (Aquí estoy
Dios nuestro, aquí estoy)”, es una respuesta después de otra, que es
repetida para demostrar que el peregrino está listo y entregado a lo que
Dios pide de él.
2 – “Labbáik Allahúmma labbáik (Aquí estoy
Dios nuestro, aquí estoy)” significa también afirmar públicamente nuestra
sumisión a Dios.
3 – Puede significar también quedarse en un
lugar (lábba bi al-makan en árabe) y aferrarse a él, lo que se entiende como
“Yo persisto en obedecerte”, y así enfatizar nuestro servicio continuo a
Dios.
4 – Uno de los significados del canto del
peregrino es afirmar nuestro amor a Dios. Hay una frase en árabe, “imra’ah
lábbah”, que hace referencia a la mujer que ama a su hijo. Por cierto que
uno sólo le dice “Labbáik” (aquí estoy para servirte) a quien ama y
respeta.
5 – Implica sinceridad, como en la frase
“lubb ash-shái’”, que significa la esencia de algo, o como en “lubb
ar-ráyul”, que significa la mente o el corazón del hombre.
6 – Implica acercarse, como en la palabra
“ilbab”, que significa eso. Entonces, está enfatizando el deseo de acercarse
al ser amado, en este caso a Dios.
7 – Es un símbolo de la unidad de Dios tal
como la entendía Abrahán, que es el objetivo de la peregrinación, y
ciertamente el espíritu y objetivo de todos los actos de culto. Por eso el
canto del peregrino es la llave de la peregrinación, de este importante acto
de culto en el cual se involucra el peregrino.
El canto del peregrino también incluye:
– Alabar a Dios, que es lo más querido para
Dios y uno de los mejores medios para acercarse a Él.
– Implica reconocer las bendiciones que Dios
nos ha concedido, porque Él es la fuente de todas las bendiciones tanto en
la vida como en la muerte y el Único que las concede.
– También incluye reconocer que toda la
soberanía pertenece a Dios solamente, y que nada ni nadie tiene poder sobre
Su universo excepto Él.
Ver: Mujtásar Tahdíb as-Sunan, por Ibn
al-Qayím, 2/335-339.
Cuando el peregrino está recitando el canto
del peregrino, siente una conexión con todos los seres creados, porque todas
las criaturas están en permanente sumisión a Dios y se hacen eco de su
significado. El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) dijo: “No hay musulmán que recite el canto del peregrino, sin
que lo que esté a su derecha y a su izquierda, hasta las piedras y las
nubes, reciten con él, hasta el punto más lejano que pueda ver en el Este y
el Oeste”. Narrado por at-Tirmidi, 828;
también por Ibn al-Juzaimah y Al-Baihaqi con una cadena de transmisión
auténtica.
