Tengo un amigo que colocó un recipiente en su negocio para que el perro pudiera beber. En una oportunidad, cuando el perro ya había bebido, el recipiente fue pateado y el agua salpicó, y yo tuve miedo de que fuera a caer en mi ropa y en mi cuerpo. ¿Qué debería hacer si esta agua toca mi ropa o mi cuerpo? ¿Debería bañarme y lavar mi ropa 7 veces?
Alabado sea Dios
En primer lugar, los eruditos (que Allah tenga misericordia
de ellos) difieren acerca de las impurezas de los perros y hay diversas
opiniones.
Dice en Al-Mawsu’ah al-Fiqhíyah (40/79):
“Los juristas difieren acerca de en qué consiste la impureza
de los perros. Los sháfa’is y los hánbalis sostienen el punto de vista de
que los perros son impuros en sí mismos. Los hánafis sostienen el punto de
vista de que los perros no son impuros en sí mismos, sino que lo que es
impuro son sus alimentos. Los málikis sostienen que los perros son puros en
sí mismos, porque el principio básico acerca de todos los animales es que
son puros a menos que haya una evidencia que diga lo contrario, y por lo
tanto consideran puro su saliva, lágrimas, mucus, sudor, etc.
Los juristas también difirieron acerca de la impureza de los
recipientes que han sido lamidos por un perro. La mayoría de los juristas
sostienen que si un perro lame un recipiente, este recipiente se vuelve
impuro. Pero los málikis y algunos de los juristas hánafis sostienen que
no”. Fin de la cita.
Ibn ‘Abd el-Barr (que Allah tenga misericordia de él)
atribuyó el punto de vista de que los perros son impuros a la mayoría de los
eruditos entre los compañeros del Profeta y la generación de sus discípulos.
Él dijo (que Allah tenga misericordia de él):
“Los eruditos difieren acerca de cómo actuar en base al
reporte sobre el recipiente que ha sido lamido por un perro. La mayoría de
los eruditos entre los compañeros del Profeta y sus seguidores, como también
entre los juristas que vinieron después, dicen que el recipiente debe ser
lavado 7 veces con agua si es lamido por un perro.
Los juristas también difieren acerca de cualquier alimento
que haya sido lamido por un perro. El punto de vista del imam Málik, que es
el punto de vista definitivo de su escuela de jurisprudencia, dice que los
alimentos dejados por un perro son puros, y que el recipiente que ha usado
un perro debe ser lavado 7 veces, pero que esto no es obligatorio sino
recomendable.
El imam Abu Hanífah y sus compañeros Az-Záwri y Al-Láiz Ibn
Sa’d, dijeron que los alimentos dejados por un perro son impuros, y no
especificaron ningún número de veces para lavar el recipiente del que ha
comido; ellos dijeron que debe ser lavado hasta que uno se de cuenta que las
impurezas han desaparecido, ya sea una vez, siete, o más.
Al-Awzá’i dijo que el recipiente y las sobras de un perro son
impuras, sin embargo en Al-Mustáqni escribió que no lo son. Las vestimentas
deben ser lavadas si la saliva de un perro cae en ellas, y la pieza de caza
capturada por un perro debe ser también lavada hasta que no tenga rastros de
su saliva.
Los imames Ash-Sháfi’i, Áhmad Ibn Hánbal, además de Isjáq Ibn
Raháwaih, Abu ‘Ubáid, Abu Záwr y At-Tabári dijeron que las sobras de un
perro son impuras y que el recipiente debe ser lavado con tierra y luego 7
veces con agua. Este es el punto de vista de la mayoría de los
literalistas.
Dawud dijo: “Las sobras de un perro son puras, y el
recipiente debe ser lavado 7 veces, como una obligación, si el perro lamió
el recipiente. No importa si el recipiente contenía agua o alguna otra cosa,
es puro, pero uno debe lavarlo 7 veces. Sin embargo, uno puede hacer la
ablución con el agua de la que el perro ha bebido, y la comida y la bebida
que el perro ha dejado pueden ser consumidas”.
Abu ‘Umar dijo: “Los eruditos que sostuvieron el punto de
vista de que los perros no son impuros dicen que las sobras dejadas por el
perro son puras, pero que igual el recipiente debe ser lavado 7 veces si el
perro comió de él. En su opinión esto es para seguir simplemente las
instrucciones del reporte, y limitarse a eso. Pero aquellos que sostienen el
punto de vista de que los perros son impuros y que las sobras que han dejado
son impuras, y que esa es la razón por la que el recipiente debe ser lavado
7 veces, enfatizan que la razón de esta medida es precisamente purificarlo
de sus impurezas, y que esta impureza es diferente de otro tipo de impurezas
humanas”.
El imam Ash-Sháfi’i y sus compañeros dijeron que los perros y
los cerdos son impuros ya sea que estén vivos o muertos, y que no hay ningún
otro ser viviente que sea impuro excepto estos dos, y afirmaron que todas
sus partes son impuras, por analogía con su hocico…”.
Fin de la cita de At-Tamhíd, 18/269.
Pero el punto de vista más correcto entre los eruditos es que
todas las partes del perro son impuras, incluyendo su saliva y su pelo,
porque el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “Si un perro come de alguno de vuestros recipientes, lávenlo 7
veces, una vez con tierra y el resto con agua”. Narrado por Muslim.
Al-Jattábi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Lo que aprendemos de este reporte es que los perros son
intrínsecamente impuros, porque si no lo fueran él no nos habría enseñado a
purificar los recipientes de esta forma. La purificación está básicamente
prescripta para eliminar impurezas mayores o menores. Las normas sobre la
impureza ritual en el ser humano no pueden aplicarse a los recipientes
lamidos por un perro, y así sabemos que aquí el objetivo no es meramente
ritual sino más exactamente una higiene profunda. Una vez establecido que el
hocico del perro es impuro, es obligatorio purificar lo que éste haya
tocado. También cualquier cosa en la que un perro haya dejado impurezas,
debe ser purificada. Queda también claro que esta purificación no puede ser
realizada a menos que se lave el recipiente cuanto menos 7 veces, y que
frotarlo una vez con tierra es obligatorio.
Es obvio que la razón por la cual se nos ha ordenado usar
tierra es lograr una higiene más profunda. Esto nos señala el alto grado de
impureza del perro. Por lo tanto, otros medios de purificación como los
detergentes y sustancias limpiadoras, que son también muy efectivos, se
pueden utilizar en reemplazo de la tierra”.
Fin de la cita de Ma’álim as-Sunan, 1/93.
As-San’áni (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Este reporte señala varias normas:
En primer lugar, el hocico de los perros es impuro, porque la
instrucción de lavar cualquier cosa que el perro lama de una forma tan
exhaustiva indica eso. No hay impureza ritual en este caso, por lo tanto la
purificación que nos fue ordenada no es ritual sino higiénica. En el caso
del agua que ha lamido un perro, derramarla sería un desperdicio si el agua
fuera pura, y él no nos habría instruido desperdiciarla, porque se nos ha
prohibido el desperdicio. Esto claramente indica que el hocico del perro es
impuro, y por lo tanto el resto del perro también debe ser considerado de la
misma forma…”. Fin de la cita de Subul as-Salam, 1/22.
Basándonos en esto, si el perro pone su lengua, su pata o
cualquier otra parte de su cuerpo en un recipiente de agua pura, esta agua
se vuelve impura, y a menos que el recipiente sea específicamente para el
perro, el agua debe ser derramada y el recipiente higienizado como indicamos
arriba.
En tercer lugar, si el agua de la que bebió un perro se riega
en tus ropas o en tu cuerpo, entonces debes lavarte apropiadamente,
recurriendo al jabón o a algún producto de limpieza que reemplace el lugar
de la tierra. Pero si dudas de que el agua haya alcanzado tus ropas o tu
cuerpo, entonces no debes hacer nada, porque el principio básico es que las
cosas permanecen como están a menos que haya una evidencia certera de que
han cambiado.
El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:
“Cuando un perro bebe de un recipiente de agua, el agua queda
contaminada con restos de saliva. Si la saliva del perro llega a nuestras
ropas o a alguna otra parte, entonces debe ser lavada 7 veces. Pero no
debemos lavarnos una vez con tierra, porque frotar la piel con tierra no
hará más que lastimarla. En su lugar debemos usar jabón o algún otro
producto de limpieza apropiado para remover la suciedad, y eso, junto con
las 7 lavadas, será suficiente”. Fin de la cita de Liqá al-Báb al-Maftuh,
No. 49.
Sin embargo, debemos recalcar que no es permisible para el
musulmán mantener perros excepto que sean para la caza o para proteger
campos y cosechas. Si el musulmán mantiene un perro por cualquier otro
propósito, está cometiendo un grave pecado y cada día que lo mantenga
perderá tantas bendiciones de Dios como dos montañas. Para más información,
por favor consulta la respuesta a las preguntas No.
69777 y
69840.
Y Allah sabe más.
