Espero que pueda aconsejarme acerca de una práctica que hemos heredado y aprendido de muchos de los shéijs que tenemos aquí en Siria, y que no estoy seguro de si hay fuentes verídicas para ella. Es una forma de satisfacer las necesidades de uno y alcanzar deseos. Muchos en nuestra comunidad adhieren a esta práctica. Una de las maneras es recitar Surat ia Sin cuarenta y un veces para satisfacer las necesidades de uno, ya sea leyéndola solo o en una reunión de varias personas y compartiendo la recitación. O leer Surat ia Sin y repetir ciertos versos cierta cantidad de veces, y recitar determinada súplica después de repetir el verso. También desearle las bendiciones al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) de una forma especial y cierta cantidad de veces (tal como 10.000 veces), ya sea individualmente o compartiendo la recitación en una reunión. O leemos ciertas suras del Corán en reunión y cada uno lee una parte. Hay mucha gente que considera que esto no es válido o que no es una sunnah del Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), pero la gente lo defiende vehementemente y dicen que les ha traído resultados.

 Alabado sea Allah

 Lo que has mencionado de
recitar Surat Ia Sin cuarenta y un veces, ya sea leyéndola solo o en
una reunión de varias personas compartiendo la recitación, no tiene bases en
la shari’ah, y es una innovación que ha sido introducida en nuestra
comunidad (ummah). El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) dijo: “Quien introduzca algo en este, nuestro asunto (el Islam) que
no pertenezca a él, le será rechazado”. Narrado por al-Bujari (2697) y
Muslim (1718).

 Lo que está establecido
entre los eruditos es que los actos de culto deben estar basados en un texto
auténtico, en su naturaleza, su tiempo y su lugar. Apegarse a ciertos
números, maneras o formas de culto para las cuales no hay evidencia en la
shari’ah, es apegarse a una innovación (bid’ah).

 Ash-Shátibi (que Allah
tenga misericordia de él) dijo: “Bid’ah (innovación) significa algo
inventado y nuevo en la religión, que parece similar a lo que está
prescripto, por lo cual la gente intenta llevar a los extremos la adoración
a Allah, glorificado y exaltado sea. Eso incluye adherir a ciertas formas de
adoración, tal como recitar dhíkr en grupos al unísono, o tomar el día del
natalicio del Profeta como un festival, etc.

 También incluye
practicar los actos prescriptos pero inventando un cierto número de veces,
para lo cual no hay evidencia en la shari’ah, tal como ayunar siempre los 15
de Sha’bán (an-Nisf min Sha’bán), y pasar la noche rezando”. Fin de la cita
de al-I’tisám (1/37-39).

 El hecho de que la gente
se haya acostumbrado a practicarlo por herencia de sus abuelos y porque han
obtenido algunos resultados de esto, no indica en absoluto que sea un acto
prescripto ni es válido como evidencia, más bien los actos y las palabras
deben ser comparadas con las palabras y actos del Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él); lo que sea que esté de acuerdo con su
ejemplo debe ser aceptado, y lo que difiera debe ser rechazado y descartado
junto con quien lo realice, sin importar quién sea.

 Debe notarse aquí que si
este fue un acto bueno, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) y sus compañeros habrían sido los primeros en hacerlo,
especialmente porque tenían la necesidad de ello, como muchos de los sahabas
enfrentaron peligros y maldades, pero esto no se sabe que ninguno de ellos
lo hiciera o que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) recomendara hacerlo.

 Toda bondad proviene de
seguir la Sunnah, y todo mal proviene de seguir las innovaciones de quienes
vinieron después.

 El punto es que debemos
mantenernos al margen de estos asuntos inventados, y estar contentos y
satisfechos con las súplicas y los dhíkrs que están prescriptos en el Islam,
los cuales Allah ha proveído como medio de satisfacer las necesidades y
alcanzar el cumplimiento de los deseos. Allah dijo (traducción del
significado):

 “¿Acaso Quien responde
al afligido cuando Le invoca, alivia los pesares y hace que vosotros os
sucedáis unos a otros en la Tierra puede equipararse a quien no es capaz de
hacer nada de eso? ¿Acaso puede haber otra divinidad junto con Allah?
Realmente son pocos los que reflexionan” (an-Naml 27:62).

 “Y si Mis siervos te
preguntan por Mí ¡Oh, Muhammad!, diles ciertamente estoy cerca de ellos.
Respondo la súplica de quien Me invoca. Que me obedezcan pues, y crean en Mí
que así se encaminarán” (al-Báqarah 2:186).

 At-Tirmidhi (3475), Abu
Dawud (1493) e Ibn Mayah (3857) narraron que Buraidah al-Aslami dijo: “El
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) oyó a un hombre
suplicando y diciendo: “Oh Allah, te pido por virtud de mi testimonio de que
Tú eres Dios, el Único, el Maestro, el Autosuficiente, Quien origina y no
fue originado, y que no hay nada equiparable o comparable a Ti. Entonces el
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Por Aquél
en cuyas manos está mi alma, él le ha pedido a Dios invocándolo por Sus más
grandes nombres, por los cuales Él es invocado y por los cuales Él responde,
y si a Él se le pide por ellos, Él da”. Clasificado como sahih, por
al-Albani en Sahih at-Tirmidhi.

 Y at-Tirmidhi (3544) e
Ibn Mayah (3858) narraron que Anas dijo: “El Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) entró en la mezquita y había un hombre que
había rezado y estaba suplicando y diciendo en su du’á: “Oh Allah, no hay
bien excepto Tú, el Otorgador, el Originador de los cielos y la Tierra, el
Poseedor de la majestad y el honor”. El Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “¿Saben cómo estaba pidiendo a
Allah? Le estaba pidiendo a través de Sus más grandes nombres, y si Él es
llamado por ellos responde, y si se le pide por ellos, Él da”. Clasificado
como sahih por al-Albani en Sahih at-Tirmidhi.

 Y Allah sabe más.