؟Es correcto para un pecador excusar su caيda en el pecado diciendo que eso es lo que Alل ha decretado para él?

Alabado sea Alل.    

Algunos pecadores se excusan por sus faltas y pecados
diciendo que Alل es el que ha decretado esto para ellos, por lo que no
deberيan ser culpados.   

Lo qué dicen no es correcto bajo ninguna circunstancia. No
puede haber ninguna duda que la creencia en el designio divino no es excusa
para no cumplir con los deberes obligatorios o para cometer pecados, segْn
el acuerdo general de los musulmanes y todos los sabios eruditos.  

Sheij al-Islam Ibn Taymiyah (que Alل tenga misericordia de
él) dijo: «Nadie tiene el derecho de excusar un pecado con el decreto divino
(al-qadar), segْn el acuerdo general de los musulmanes y los seguidores de
otras religiones, y todos aquéllos que son sabios. Si esto fuera aceptable,
entonces cualquiera podrيa hacer lo que se le cruzara por su mente:
asesinato, arrebatar la riqueza de la gente y toda clase de maldades
esparcidas sobre la tierra, y luego citar el decreto divino como su excusa.
Si una persona que cita el decreto divino (al-qadar) como excusa es atacada
por otra persona que también cita el decreto divino (al-qadar) como excusa
para ello, este no lo aceptarيa, y asي se contradecirيa, lo que en sي mismo
es la prueba de que esa lَgica es falsa. Usar el decreto divino (al-qadar)
como excusa es claramente deficiente, como resulta obvio para cualquiera que
tiene un poco de sentido comْn.  Maymu al-Fataawa, 8/179.    

Tanto  los textos de la shari’ah como el sentido comْn
indican que no es vلlido citar
el decreto divino (al-qadar)
como excusa para cometer pecados o no cumplir con las acciones
obligatorias.  

La evidencia de la shari’ah al respecto incluye lo siguiente:

1 – El versيculo Corلnico en el que Alل dice (interpretaciَn
del significado):  


“Quienes Le
asociaron copartيcipes a Allah dirلn: Si Allah hubiese querido no Le
habrيamos asociado nada y no habrيamos vedado nada, al igual que nuestros
padres. Asي es como desmintieron a los [Mensajeros] que les precedieron,
hasta que sufrieron Nuestro castigo. Pregْntales: ؟Acaso tenéis algْn
argumento que podلis exponer contra nosotros? Sَlo seguيs conjeturas, y no
hacéis mلs que suponer.”


[6:148]
 

Estos idَlatra citaron
el decreto divino (al-qadar) como
excusa para su idolatrيa, pero si su excusa hubiera sido vلlida Alل no les
habrيa hecho probar Su Ira. Quienquiera que usa el
decreto divino (al-qadar) como
una excusa para el pecado y la conducta vergonzosa puede también justificar
al incrédulo y atribuir asي injusticia a Alل – exaltado sea Alل de cuanto
argumentan.  

2 – Alل dice en el Corلn (interpretaciَn del significado):  


“A estos
Mensajeros enviamos como albriciadores y amonestadores, para que los hombres
no tuvieran argumento alguno ante Allah luego de que se les presentasen.
Allah es Poderoso, Sabio.”


[4:165] 

Si el decreto
divino (al-qadar) fuera una
excusa aceptable para cometer pecado, la prueba definitiva no se habrيa
establecido enviando a los Mensajeros, y sin duda no habrيa habido ningْn
sentido en enviarlos.  

3 – Alل emite َrdenes y prohibiciones a Sus siervos, pero ةl
no los carga con mلs de lo que puedan soportar:  


“Temed a
Allah cuanto podلis…”


[64:16] 


“Allah no
exige a nadie por encima de sus posibilidades.”


[2:286]
 

Si una persona fuera forzada a hacer cosas, estarيa obligada
a hacer cosas sobre las cuales no tiene ningْn control y esto no es
correcto. Por lo tanto cualquier error que cometiera se deberيa a la
ignorancia o al haber sido compelido a realizarlos, no cargando con pecado
alguno por eso, teniendo una excusa vلlida. Si esta excusa (de citar el
decreto divino) fuera vلlida, entonces no habrيa ninguna diferencia entre
uno que es obligado a hacer algo con quien lo hace deliberadamente. Pero lo
que de hecho es sabido en la vida real y por el sentido comْn bلsico, es que
hay una gran diferencia entre ambos.  

4 – El decreto divino (Al-qadar) es algo secreto y oculto que
nadie en la creaciَn conoce hasta que ha ocurrido. Cuando una persona hace
algo, su voluntad precede a su acciَn, y su voluntad de hacer no esta basada
en el conocimiento del decreto de Alل. Entonces su pretensiَn de que Alل
habيa decretado que él debيa hacer tal y tal cosa es una demanda falsa,
porque es la pretensiَn de conocer lo oculto, pero nadie conoce lo oculto
excepto Alل. Asي que este argumento es deficiente, porque ningْn hombre
puede basar su evidencia sobre algo de lo que él nada sabe.  

5 – Citar el decreto divino (al-qadar) como una excusa para
pecar implica que las leyes de Alل son un sin sentido y que la rendiciَn de
cuentas, la resurrecciَn, y el premio y castigo no ocurrirلn.  

6 – Si el decreto divino (al-qadar) fuera una excusa vلlida
para pecar, las personas del Infierno la habrيan usado, cuando ven el
castigo y se dan cuenta que ellos van a entrar en él y los لngeles empiezan
a reprenderlos. Pero de hecho ellos no lo usan como excusa, mلs bien dicen –
como Alل nos informa en el Corلn (interpretaciَn del significado)-:   


“،Oh, Seٌor
nuestro! Toléranos un tiempo mلs [y retَrnanos a la vida mundanal] para que
respondamos a Tu llamado y sigamos a los Mensajeros”


[14:44] 


“،Oh, Seٌor
nuestro! Nos vencieron nuestras pasiones…”


[23:106] 


“Y agregarلn:
Si hubiéramos oيdo o razonado, no estarيamos ahora con los condenados al
Fuego.”


[67:10] 


“No nos
contلbamos entre los orantes,


[74:43] 

etc.  

Si el decreto divino (al-qadar) fuera una excusa justificable
para pecar, lo usarيan, porque estلn en la mلs desesperada necesidad de una
excusa que los salve del Fuego de Infierno.  

7 – Si el decreto divino (al-qadar) fuera una excusa vلlida
para el pecado, hubiera sido una excusa para el demonio que dijo:  


“Por haberme
descarriado acecharé a los hombres para apartarlos de Tu sendero recto.”


[7:16] 
 

Y Faraَn el enemigo de Alل habrيa sido igual que Moisés,
aquel con quien Alل hablaba.  

8 – Otro punto que refuta este argumento y demuestra su
invalidez, es el hecho que nosotros vemos cَmo las personas estلn ansiosas
para conseguir lo que los beneficia en este mundo. Usted nunca ve que
alguien ignore cosas mundanas que sean buenas para él y que haga cosas que
lo daٌan basلndose en que esto es lo que Alل ha decretado. ؟Por qué alguien
se alejarيa de aquello que lo beneficia en términos espirituales y se
inclinarيa hacia aquello que lo daٌarل, y pretendiera después que esto es lo
que Alل ha decretado para él?  

Daré algunos ejemplos que lo aclararلn para usted: ؟si una
persona quiere viajar a algْn paيs, y hay dos rutas hacia ese lugar, una
salva y segura, y la otra remota y peligrosa, con riesgo de muerte y robo,
que ruta tomarيa?  

Indudablemente tomarل la primera ruta. Asي que, ؟por qué, con
respecto al mلs allل, no toma el camino al Paraيso y evita el camino al
Infierno?  

9 – Otro punto que se puede usar para refutar a aquel que
cita el decreto divino (al-qadar) como excusa, es seguir su propia lيnea de
razonamiento y decirle: No se case, y si Alل ha decretado que usted debe
tener un hijo, usted tendrل uno, de lo contrario usted nunca tendrل un niٌo.
No coma ni beba, y si Alل ha decretado que usted debe satisfacerse, eso
pasarل, de lo contrario nunca ocurrirل. Si un animal salvaje lo ataca, no
huya de él, y si Alل ha decretado que usted debe salvarse, entonces se
salvarل, y si ةl no ha decretado que usted se salve, el escaparse no lo
ayudarل. Si usted cae enfermo, no busque tratamiento, y si Alل ha decretado
que usted se recuperarل entonces asي serل, pero si no entonces la medicina
nunca lo ayudarل.»  

؟Estarل de acuerdo con tales comentarios o no? Si estل de
acuerdo con nosotros, entonces sabremos que su razonamiento no es sano ni
cuerdo. Si discrepa con nosotros, sabremos que lo que él dice y las excusas
que da no son vلlidas.  

10 – Aquel que cita el decreto divino (al-qadar) como una
excusa para el pecado se asemeja al demente y al menor que no son
responsables y no se le encarga ninguna tarea, pero si él fuera tratado asي
en este mundo no lo aceptarيa.  

11 – Si nosotros aceptamos esta excusa, no habrيa ninguna
necesidad de orar por el perdَn, o el arrepentimiento, o hacer sْplicas y
ruegos, u ordenar lo que es bueno y prohibir lo que es perjudicial.  

12 – Si el decreto divino (al-qadar) fuera una excusa para la
conducta vergonzosa y el pecado, entonces habrيa anarquيa y caos. No habrيa
necesidad por los castigos de la justicia legal, u otros tipos de
penalidades, porque el malhechor estarيa en condiciones de citar el decreto
divino (al-qadar) como excusa y no necesitarيamos castigar a los malhechores
y delincuentes o tener cortes y un sistema judicial, porque todo lo que pasa
sَlo pasa por el designio de Alل. Pero ningْn hombre coherente dirيa tal
cosa.  

13 – Aquel que usa el decreto divino (al-qadar) como excusa
dice: No se nos impondrل ningْn castigo por nuestros actos, porque Alل ha
decretado eso para nosotros, y ؟cَmo se nos impondrيa un castigo por algo
que ya ha sido decretado para nosotros?   

Nosotros le decimos: Nosotros no somos castigados por lo cual
ya se habيa decretado para nosotros, sino que seremos castigados por lo que
hacemos y cometemos. No se nos ordena que hagamos lo que Alل ha decretado
para nosotros, sino que se nos ordena que hagamos lo que se ha impuesto
sobre nosotros. Hay diferencia entre lo que Alل determina para nosotros y lo
que ةl desea de nosotros. Lo qué determina para nosotros lo ha guardado en
secreto, pero lo que ةl desea de nosotros nos ha ordenado que lo hagamos.  

El hecho de que Alل sabe lo que nosotros haremos desde la
eternidad y lo ha escrito no es una excusa, porque Su conocimiento que todo
lo abarca significa que ةl sabe lo que Su creaciَn harل, pero eso no implica
ninguna clase de compulsiَn. Por ejemplo – y sea para Alل la descripciَn mلs
alta (cf 16:60) – si un maestro sabe que uno de sus estudiantes no aprobarل
su aٌo porque es demasiado descuidado y perezoso, luego este estudiante
falla tal como el maestro supo que lo harيa, ؟acaso alguna persona sabia
dirيa que el maestro lo obligَ a que fallara, o tendrيa el estudiante algْn
derecho para decir «yo no tuve éxito porque este maestro sabيa que yo nunca
tendrيa éxito»?   

En conclusiَn, citar el decreto divino (al-qadar) como una
excusa para cometer pecados o para no cumplir con los deberes obligatorios
es una excusa falsa, de acuerdo a la shari’ah, el sentido comْn y la
realidad.  

Vale la pena seٌalar que muchos de aquéllos que usan esta
excusa lo hacen sin convicciَn y fe, sino que basan su argumento en su
capricho, deseos y obstinaciَn. Por ello uno de los estudiosos dijo a una
persona: «Cuando se trata de obediencia usted es un Qadari y si es un pecado
usted es un Yabari; cualquier escuela de pensamiento que se adapte a sus
caprichos y deseos, usted la sigue.» (Maymu al-Fataawa, 8/107). En otras
palabras, cuando hacيa un acto de culto u obediencia se lo atribuيa a sي
mismo y negaba que Alل lo hubiera decretado, pero cuando cometيa un pecado
citaba el decreto divino (al-qadar) como excusa.  

Sheij al-Islam Ibn Taymiyah (que Alل tenga misericordia de
él) dijo de aquéllos que citan el decreto divino (al-qadar) como excusa: Si
estas personas persisten en esta creencia serلn peores incrédulos que la
gente del libro. (Maymu al-Fataawa, 8/262) 

Basado en esto, no hay justificaciَn alguna para que una
persona cite el decreto divino (al-qadar) como excusa para sus faltas y
pecados.   

El decreto divino (al-qadar) se puede invocar cuando a una
persona le sobrevienen calamidades tales como la pobreza y la enfermedad, la
pérdida del ser amado, la destrucciَn de cosechas, la pérdida de riqueza, la
muerte accidental, y asي sucesivamente. ةsta es una seٌal de plena
aceptaciَn de Alل como el ْnico Seٌor. En este caso referirse al decreto
divino (al-qadar) solamente es vلlido, cuando se tiene que ver con
calamidades, no las faltas. Afortunado es aquel que busca el perdَn por las
faltas y es paciente ante la calamidad, tal como Alل dice en el Corلn
(interpretaciَn del significado):  


“Sé paciente
y perseverante [،Oh, Muhammad! como lo fueron los Mensajeros que te
precedieron], por cierto que la promesa de Allah es verdadera; y pide el
perdَn de tus faltas [para que los creyentes sigan tu ejemplo]”


[40:55] 

El condenado es el que pierde la fe en el momento de la
calamidad y cita al decreto divino (al-qadar) como una excusa para pecar.  

El siguiente ejemplo ayudarل explicar esto aْn mلs: si un
hombre estل corriendo con su automَvil y no maneja con seguridad y causa un
accidente, luego se lo culpa y es llamado a dar cuenta, y si cita el decreto
divino (al-qadar) como excusa, esa excusa no se le aceptarل, en tanto que si
el automَvil de una persona es golpeado mientras estل estacionado, y otra
persona lo culpa y él responde citando el decreto divino (al-qadar), esto
serل aceptable, a menos que él se hubiera estacionado en un lugar
equivocado.  

El punto es que todo lo que una persona hace y cualquier
elecciَn que hace no pueden ser excusadas citando el decreto divino
(al-qadar), pero todo lo estل mلs allل de su voluntad y control puede
correctamente atribuirse al decreto divino (al-qadar).  

Por ello Adلn y Moisés (la paz esté con ellos) discutيan,
como se describe en el Hadiz del Profeta (la paz y las bendiciones de Alل
sean con él) quién dijo: «Adلn y Moisés discutieron en el Paraيso. Moisés le
dijo: ‘Tْ eres Adلn cuyo pecado te causَ ser expulsado del Paraيso.’ Adلn le
dijo: Tْ eres Moisés a quien Alل escogiَ para transmitir Su mensaje y
hablar; estلs tْ culpلndome por algo que Alل decretَ para mي antes de que yo
fuera creado?’ Asي fue como Adلn ganَ el alegato a Moisés.» 

Narrado por Muslim, 2652.  

Adلn (la paz esté con él) no citَ el decreto divino
(al-qadar) como excusa por su pecado como pueden imaginarse aquéllos que no
reflexionan acerca del significado del Hadiz, y Moisés (la paz esté con él)
no culpَ a Adلn de su pecado, porque él sabيa que Adلn se habيa arrepentido,
y su Seٌor habيa aceptado su arrepentimiento y lo habيa guiado, y aquel que
se arrepiente del pecado es como quien no pecَ.  

Si Moisés hubiera culpado a Adلn por su pecado, él habrيa
contestado: «Yo pequé pero me arrepentي, y Alل aceptَ mi arrepentimiento», o
habrيa dicho: «Tْ, Oh, Moisés, también mataste un alma, y arrojaste las
tablas», y asي sucesivamente. Antes bien Moisés se refiriَ a la calamidad y
Adلn respondiَ refiriéndose al decreto divino (al-qadar). Vea al-Ihtiyaay
bi’l-Qadar
por el Sheij al-Islam Ibn Taymiyah, 18-22.

Todo lo que sean calamidades estلn divinamente decretadas,
debemos aceptarlas, porque eso es parte de la aceptaciَn plena de Alل como
ْnico Seٌor. Con respecto a los pecados, nadie tiene derecho para pecar; si
comete un pecado entonces debe que buscar el perdَn y arrepentirse.» Sharj
al-Tahhaawiyyah, 147.  

Nota:  

Algunos estudiosos afirmaron que uno de aquéllos que estل
justificado de citar el decreto divino (al-qadar) como una excusa es el que
se arrepiente de un pecado cometido, y que si alguien lo culpa por un pecado
del cuلl se ha arrepentido, éste puede citar el decreto divino (al-qadar)
como excusa.  

Es decir que si una persona arrepentida de un pecado pasado
es increpado: «؟Por qué hizo tal y tal cosa? » y responde diciendo: «Eso
pasَ por la voluntad y el decreto de Alل, pero yo me he arrepentido y he
pedido perdَn», esta excusa es aceptable en su caso, porque en su caso el
pecado es como una calamidad que le sobrevino, y él no citَ el decreto
divino (al-qadar) como una excusa por su negligencia, sino que estل
refiriéndose a la calamidad que le ocurriَ, que es la desobediencia a Alل.
Indudablemente el pecado es una clase de calamidad. Nadie tiene derecho a
condenar al que se ha arrepentido de su pecado pasado.  

Y Alل conoce mejor.  

Vea A’laam al-Sunnah
al-Manshurah
, 147; al-Qada’ wa’l-Qadar fi Daw al-Kitaab wa Sunnah
por el Sheij Dr. ‘Abd al-Rahmaan al-Mahmoud; al-Imaan bi’l-Qada’
wa’l-Qadar
por el Sheij Muhammad al-Hamd; y el resumen por al-Sheij
Sulaimaan al-Yuraashi de la creencia de Ahlu al-Sunnah sobre el decreto
divino (al-qadar).