Si una mujer trabaja en su casa sin la intención de buscar una recompensa de parte de Dios, ¿será recompensada por su trabajo o no?
Alabado sea Allah
El trabajo de una mujer
en su casa es un trabajo importante, en el cual ella ayuda a esparcir el
amor y la misericordia en su hogar, y juega un rol fundamental en la crianza
de los hijos y ayudarle al marido en su trabajo, en la difusión de la
religión y en la búsqueda del conocimiento.
En este aspecto, este
trabajo es como cualquier otro: una mujer no será recompensada por él a
menos que su intención al hacerlo sea sinceramente hacerlo por la causa de
Dios, solamente.
Aquí siguen algunos
textos que apoyan este punto de vista, como también algunos de los
comentarios de los eruditos:
1 – Al-Bujari (que Allah
tenga misericordia de él) incluyó en Kitab al-Iimán (el Libro de la Fe) un
capítulo en el cual enumeró deberes legales, entre los cuales incluyó buscar
una recompensa por ello.
Al-Bujari (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:
“Capítulo: lo que se
narró acerca de que las acciones no son sino intención, y que cada persona
no obtendrá sino aquello que ha intentado obtener. Esto incluye la fe, las
abluciones, la oración, la caridad obligatoria, la peregrinación, el ayuno y
otras normas. Allah dijo (traducción del significado):
“Diles:
Que cada uno obre como le plazca (es decir, de acuerdo a sus intenciones), y
sabed que vuestro Señor bien conoce a quien está mejor encaminado” (al-Isra’
17:84).
Uno puede buscar la
recompensa de una caridad gastando en su familia. Y el Profeta (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Excepto yihad y buenas
intenciones”.
Sahih al-Bujari (1/29),
Kitab al-Iimán.
Al-Háfid ibn Háyar (que
Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Las palabras “Capítulo:
lo que fue narrado sobre…”, significa, un capítulo que explica lo que se ha
narrado como evidencia legal acerca de las acciones, que son juzgadas según
la intención”. Fáth al-Bári, (1/135, 136).
2 – Se narró que Abu
Mas’ud al-Badri (que Allah tenga misericordia de él) dijo: El Profeta (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Si un musulmán gasta
en su familia buscando la recompensa de Dios, entonces se le registrará como
una caridad”. Narrado por al-Bujari (55), Muslim, 1002.
Gastar en su esposa e
hijos es un deber legal para un hombre, pero no será recompensado por eso a
menos que tenga la intención y lo haga para recibirla al hacerlo.
Al-Qurtubí dijo:
“El significado aparente
es que la recompensa por gastar en ellos sólo puede ser alcanzada intentando
acercarse a Dios con ello, ya sea algo obligatorio o permisible, y esto
implica que quien no intente acercarse a Dios no será recompensado, pero ha
cumplido sin embargo su deber”.
Fáth al-Bári, (1/136).
Ibn Háyar dijo:
“Puede entenderse de
esto que la recompensa no puede ser lograda realizando estos actos a menos
que estén acompañados de la intención”.
At-Tabari dijo: “Gastar
en nuestra familia es obligatorio, y él será recompensado de acuerdo a su
intención. No hay contradicción entre que sea su deber obligatorio y que se
le registre como una caridad, más bien es mejor que una caridad voluntaria”.
Fáth al-Bári (9/498).
An-Nawawi (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:
“Buscar recompensa por
ello significa buscar el Rostro de Dios por ello. Eso no incluye cualquier
cosa en que gaste sin pensar (es decir, sin prestar atención a la intención
de obtener por ello una recompensa de Dios). Más bien esto refiere a quien
busca la recompensa. La forma de buscar la recompensa es gastar con la
intención de cumplir un deber y tratar con benevolencia a su familia como se
le ha encomendado”.
Shárh Muslim (7/88, 89).
3 – Se narró de Sa’d ibn
Abi Waqqás (que Allah esté complacido con él) que el Mensajero de Dios (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Nunca gastarás nada,
anhelando el rostro de Dios, sin que seas recompensado por ello, aún si
colocas un bocado de comida en la boca de tu esposa”. Narrado por al-Bujari
(56) y Muslim (1628).
Ibn al-Háy al-Máliki
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Él no debe descuidar
darle a su esposa uno o dos bocados, porque el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “…aún un bocado que él ponga en la
boca de su esposa”. Él obtendrá una recompensa aún cuando hay algún placer
para él en colocar un bocado en la boca de su esposa, pero debe buscar la
recompensa de Dios en todo eso, es decir, en traer el sustento y dárselo a
ella”.
Al-Madjal (1/224).
Al-Háfid Ibn Háyar (que
Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Nunca gastarás nada,
buscando con ello la recompensa de Dios, sin que seas recompensado por ello.
Conseguir la recompensa depende de eso, es decir, de anhelar con ello el
Rostro de Dios. Esto es lo que importa”.
Fáth al-Bari (5/367).
Conclusión:
Una mujer será
recompensada por su trabajo en la casa si busca una recompensa de Dios por
eso, y es sincera en su intención.
Y Allah sabe más.
