Se ha dicho en los reportes auténticos que nadie que no haya ayunado en Ramadán ingresará al Paraíso por la puerta de los ayunantes (Ar-Raiyán). ¿Significa esto que yo no podré entrar a través de esta puerta, porque he sufrido de diabetes desde una temprana edad, y no he sido capaz de ayunar en Ramadán durante toda mi vida?
Alabado
sea Dios
En
primer lugar, si una persona quiere hacer el bien, con una intención
sincera, pero no puede hacerlo a causa de una enfermedad, incapacidad, o
alguna otra razón, tendrá el mismo estatus que quien lo hizo.
Al-Bujari
(4423) registró de Anas Ibn Málik (que Allah tenga misericordia de él) que
el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
volvió de la campaña de Tabuk, y cuando se acercó a Medina dijo: “En Medina
hay personas que, cuando fuera que ustedes viajan o cruzan un valle, ellos
están con ustedes”. Le respondieron: “Oh, Mensajero de Dios, ¿aun cuando
están en Medina?”. Él respondió: “Aun cuando están en Medina, porque ellos
se vieron obligados a quedarse por alguna razón de fuerza mayor”.
Ibn
Máyah (1344) registró de Abu ad-Dardá’ (que Dios esté complacido con él) que
el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “Quien se vaya a la cama con la intención de despertarse y rezar
durante la noche, pero sea sobrecogido por el sueño hasta que la mañana
llegue, se le registrará lo que tenía intención de hacer, y su sueño será
una misericordia y una caridad que Dios le concedió”. Clasificado como
auténtico por Al-Albani en Sahih Ibn Máyah.
At-Tirmidi
(2325) y Áhmad (18031) registraron y clasificaron como auténtico que Abu
Kabshah al-Annamári oyó al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) decir: “En este mundo hay cuatro tipos de personas:
uno a la cual Dios le concede riquezas y conocimiento, y teme a Dios por
ello, manteniendo los lazos de parentesco con sus riquezas, reconociendo los
derechos de Dios, y Dios le concede un alto estatus. Luego hay otro tipo de
persona a la cual Dios le concede conocimiento pero no riquezas, entonces
esta persona es sincera en su intención y dice: “Si yo tuviera riquezas,
haría lo mismo que Fulano de tal”, entonces será recompensado de acuerdo a
su intención, y la recompensa de ambos será la misma. Luego hay otro tipo de
persona a la que Dios le concedió riquezas pero no conocimiento, entonces
esta persona despilfarra su riqueza sin prudencia, y no teme a Dios en sus
lazos de parentesco ni reconoce los derechos de Dios, y esta persona tendrá
el estatus más bajo. Y luego está la persona a la que Dios no le concedió ni
riquezas ni conocimiento, y dice: “Si yo tuviera riquezas, haría lo mismo
que Fulano de tal”, y esta persona será juzgada de acuerdo a la sinceridad
de sus intenciones, y la carga del pecado de ambos será la misma”.
Clasificado como auténtico por Al-Albani en Sahih at-Tirmidi.
El shéij
Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Quien
tenga la intención de hacer algo bueno y haga de ello tanto como pueda, pero
no pueda completarlo, tendrá la misma recompensa que quien lo haya hecho”.
Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa, 22/243.
Él
también dijo:
“Estas
personas intentaron hacer lo mismo que hacían antes, y querían realmente
hacerlo pero no pudieron, y entonces tuvieron el mismo estatus que aquellos
que lo hicieron”. Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa, 10/441.
Él
también dijo:
“Quien
genuinamente tiene la intención de hacerlo, y también haga tanto como sea
capaz, tendrá el mismo estatus de quien haya logrado hacerlo completamente”.
Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa, 10/731.
Esta
equivalencia entre quien tiene la intención de hacer algo bueno y quien
logra efectivamente hacerlo, que se ha mencionado en los textos, sólo se
refiere a la recompensa básica por cada acción, no implica otros aspectos y
consecuencias.
Ibn
Ráyab (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Las
palabras “la recompensa de ambos será la misma”, deben ser entendidas
significando que ambos tendrán la misma recompensa básica por tal acción,
pero no multiplicada, porque la multiplicación de la recompensa sólo se da
en realidad en el caso de quien logró hacer una buena acción, no para quien
lo intentó pero no pudo”. Fin de la cita de Yámi’ al-‘Ulum wa al-Hikam,
2/321.
Muslim
(1909) registró de Sáhl Ibn Hunaif (que Allah tenga misericordia de él) que
el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “Quien sinceramente le pida a Dios el martirio, Dios hará que logre el
estatus de los mártires, aun si muere en su cama”.
Y dice
en la obra ‘Awn al-Ma’bud (4/268):
“Dios
hará que alcance el estatus de los mártires”, como recompensa por la
sinceridad de sus intenciones, “aun si muere en su cama”, porque cada uno de
ellos (quien muere como mártir y quien muere en su cama) tuvieron la
intención de dar la vida por una causa noble y justa e hicieron lo que
fueron capaces de hacer, entonces tendrán la misma recompensa básica por esa
obra”. Fin de la cita.
Al-Mannáwi
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“… “aun
si muere en su cama”, porque ambos intentaron el bien e hicieron de ello lo
que fueron capaces de hacer, así que ellos serán iguales en términos de la
recompensa básica, pero el hecho de que sean iguales en esto no
necesariamente significa que serán iguales en los detalles de esta
recompensa o en la forma en que serán recompensados, porque la recompensa
por cada acto y por su intención es mayor que la recompensa por la intención
sola. Si una persona tiene la intención de hacer la peregrinación mayor pero
no tiene riquezas para ello, será recompensado por su intención, pero su
recompensa será menor que la de quien realmente hizo la peregrinación.
Indudablemente la recompensa que logre el mártir que dio su vida por una
causa noble será mayor que la de quien tiene la intención de hacerlo pero
muere en su cama, aun si logra todavía el estatus del mártir. Aunque sean
iguales en recompensa, los actos de quien realmente lo hizo dictan que
tendrá una recompensa extra y estará más cerca de Dios. Esta es la
munificencia de Dios, que Él concede a quien Él quiere”. Fin de la cita de
Fáid al-Qadír, 6/186.
En
segundo lugar, Al-Bujari (1896) y Muslim (1152) registraron que Sáhl Ibn
Sa’d (que Dios esté complacido con él) dijo: “El Mensajero de Dios (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “En el Paraíso hay una
puerta llamada Ar-Raiyán, a través de la cual ingresarán los ayunantes en el
Día de la Resurrección, y nadie más que ellos ingresará por allí. Se les
dirá: “¿Dónde están los que solían ayunar?”, y serán llamados para ingresar
por allí. Y cuando el último de ellos ingrese, se cerrará y nadie más podrá
ingresar por ella”.
Entonces, según este reporte, la puerta de Ar-Raiyán es sólo para quienes
solían ayunar, porque ellos soportaron con paciencia la sed durante el día
en Ramadán, especialmente durante los días calurosos de verano.
Ibn Al-Yawzí
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Con
respecto a los ayunantes cuando serán llamados a ingresar por la puerta de
Ar-Raiyán, esto es razonable, porque la recompensa para el ayunante que
tiene sed es que se le de agua, y por eso la puerta se llama así”. Fin de la
cita de Kashf al-Mushkil (3/391).
El Shéij
Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“ “Ar-Raiyán”,
significa “aquél a quien se le da agua” (iurwa), porque quienes ayunan están
sedientos, especialmente durante los largos días de verano. Entonces, ellos
serán recompensados ingresando por esta puerta, que se llama de una forma
específica para ellos: la puerta de Ar-Raiyán”. Fin de la cita de Shárh
Riadh as-Saalihín, 5/271.
Si una
persona está sufriendo una enfermedad crónica que le impide ayunar, y
alimenta a un pobre en lugar de ayunar, y Dios sabe que si hubiera sido
capaz de ayunar lo habría hecho, entonces tendrá la misma recompensa básica
de quien ayuna, sin que su recompensa sea multiplicada y sin la virtud
resultante del ayuno.
Lo que
parece ser del caso es que la promesa mencionada en el reporte, de ser
admitido en el Paraíso a través de la puerta de Ar-Raiyán, es parte de la
recompensa extra que sólo se aplica a quien ayunó, y es aparte de la
recompensa básica. Sería entonces sólo para quienes ayunaron efectivamente,
no para aquellos que tenían la intención de ayunar pero fueron incapaces de
hacerlo.
De
hecho, nuestra opinión es que existe la posibilidad de que esta virtud no
sea para todo el que ayuna; sino para aquellos que se concentraron en el
ayuno, observando ayunos voluntarios.
Az-Zarqani
dijo en su comentario sobre Al-Muwattá’, 3/77:
“Y yo
espero que seas uno de ellos”, los eruditos han dicho sobre esta frase que
significa la esperanza de parte de Dios y Su mensajero, significando que eso
definitivamente sucedería. Esto fue afirmado claramente en el reporte de Ibn
‘Abbás registrado por Ibn Hibbán, el cual dice: “Él afirmó: “Sí, y ese eres
tú, Oh Abu Bákr”. En este reporte hay una indicación de cómo unas pocas
personas serían las llamadas por todas las puertas, y también hay una
indicación de que lo que significa son las obras voluntarias de los tipos
mencionados, no los actos obligatorios, porque hay muchos que harán toda
clase de actos obligatorios, en contraste con quienes harán los actos
voluntarios, porque serán muy pocos los que hagan toda clase de estos
actos”. Fin de la cita.
Ibn ‘Abd
el-Bárr dijo:
“Esto
indica que no a toda la gente Dios le permitirá hacer toda clase de obras
rectas, y que a algunos Dios les permitirá hacer algunas obras piadosas pero
no otras, y sólo a unos pocos Dios les permitirá hacer toda clase de obras
piadosas, como a Abu Bákr as-Saddíq (que Dios esté complacido con él), quien
sería uno de ellos”. Fin de la cita de At-Tamhíd.
El hecho
de que quien fue excusado del ayuno no ingresará al Paraíso a través de esa
puerta no importa, porque si teme a Dios y hace buenas obras ingresará
igual, porque el Paraíso tiene muchas puertas, como Dios dijo (traducción
del significado):
“E
ingresarán en los Jardines del Edén junto a quienes creyeron de sus padres,
esposas y descendientes; y luego los Ángeles ingresarán ante ellos por todas
las puertas” (Ar-Rad, 13:23).
Al-Bujari
(1897) y Muslim (2027) registraron de Abu Hurairah (que Dios esté complacido
con él) que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) dijo: “Quien ofrezca cualquier cosa por la causa de Dios, será
llamado a las puertas del Paraíso con estas palabras: “Oh, servidor de Dios,
eso es bueno”. Quien se cuente entre la gente de la oración será llamado
desde la puerta de la oración; quien se cuente entre los que luchaban por la
causa de Dios, será llamado por la puerta de los que lucharon; quien se
cuente entre los ayunantes, será llamado por la puerta de los ayunantes, Ar-Raiyán,
y quien se cuente entre quienes solían dar en caridad, serán llamados por la
puerta de los caritativos”.
Quien se
pierda una clase de virtud o de buena obra a causa de una excusa válida como
es una enfermedad, todavía tiene muchas otras obras rectas que puede hacer.
Entonces, quien no vaya a ingresar al Paraíso por la puerta de Ar-Raiyán,
que se esfuerce por estar entre quienes ingresarán por las otras puertas,
como la puerta de la oración, de quienes se esfuerzan por la causa de Dios,
la puerta de la caridad, u otras puertas del Paraíso.
Por
favor, consulta también la respuesta a la pregunta No.
148176.
Y Allah
sabe más.
