Estoy en medio de una situación muy estresante, tengo mis exámenes la semana próxima y no puedo estudiar a causa de esto. Tengo el trastorno bipolar y en ocasiones me enojo y me pongo muy violenta. A veces cuando me enojaba yo solía darle a mi marido un collar de oro que obtuve como dote y pedirle el divorcio, y él solía decir “Bueno, está bien”, o quedarse en silencio. Ni mi marido ni yo recordamos luego este suceso como una intención seria. Luego cuando yo estaba más calmada nos reconciliábamos y él me devolvía el collar.

Mi pregunta es, ¿tuvo lugar el divorcio, aunque mi marido no haya pronunciado las palabras de divorcio? Mi marido es una persona muy estricta, y no haría un nuevo contrato matrimonial. ¿Es necesario, o es suficiente que nos reconciliemos dentro del período post divorcio de tres meses (‘íddah)? Por favor, respóndame tan pronto sea posible, porque estoy muy angustiada y preocupada por esto.

Alabado sea Dios

Lo que has descripto no
cuenta realmente como divorcio, más bien lo que parece ser del caso,
basándonos en lo que muchos matrimonios suelen hacer actualmente, y tomando
en cuenta la afección que dices que como esposa padeces, es que tu marido
acepta lo que le das y se muestra de acuerdo para tratar de tranquilizarte,
con la esperanza de que el estallido emocional pase y las cosas vuelvan a su
cauce. En tanto ninguno de los dos mantenga luego cualquier intención de
divorcio que tuvieran en ese momento, se considera que el matrimonio todavía
es efectivo y que el divorcio no ha tenido lugar, porque el divorcio no
puede aplicarse en caso de incertidumbre, cuando ninguno de los dos está
seguro. 

Ibn Qudamah (que Allah
tenga misericordia de él) dijo: “Si un hombre no está seguro de si ha
intentado divorciar a su esposa o no, las normas del divorcio no se le
aplican. Esto fue afirmado por Áhmad, y también fue el punto de vista de Abu
Hanifah y Ash-Sháfi’i. Esto es porque el contrato matrimonial es un hecho
seguro y probado, y no puede ser disuelto por una mera duda o
incertidumbre”. Fin de la cita de Al-Mugni, 10/514. 

El Shéij Muhámmed ibn
al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“La incertidumbre en el
caso de un divorcio no cuenta para nada, el principio básico en caso de
incertidumbre es que el matrimonio permanece válido. 

Algunos de los eruditos
han dicho que la piedad dicta que el divorcio debe contar como tal, aun si
hay alguna incertidumbre acerca de él. Otros afirman exactamente lo
contrario, que la piedad aquí significa que el divorcio no debe contar como
tal si hay alguna incertidumbre, y este es el punto de vista correcto. El
principio general es que el matrimonio permanece válido hasta que se pruebe
lo contrario más allá de toda duda. La piedad efectivamente consiste aquí en
afirmar el matrimonio. Más aún, si fuéramos a decir que la piedad significa
hacer prevalecer la idea del divorcio por encima del matrimonio en caso de
incertidumbre, estaríamos haciendo dos cosas que son contrarias a los
reportes narrados sobre el asunto y a las enseñanzas islámicas: separar al
marido y a la esposa, y luego hacer que sea permisible para otros casarse
con la mujer, cuando según el principio mismo de la incertidumbre, muy
probablemente sea aún su legítima esposa. Eso implicaría privar a la esposa
de manutención, de herencia en caso de que el marido fallezca, e implicaría
muchas otras injusticias”. Fin de la cita de Ash-Shárh al-Mumti’,
13/170-171. 

En resumen, tu
matrimonio permanece válido, y el divorcio no ha tenido lugar. 

Le pedimos a Dios,
glorificado y exaltado sea, que te sane y que solucione tus problemas de la
mejor forma posible. 

Y Allah sabe más.