¿Cuáles son las normas sobre una persona que ofrece súplicas en nombre de sus padres y hermanos? Porque hay un reporte que dice que a quien recita estas súplicas por la mañana, ningún daño lo tocará hasta que llegue la tarde, y a quien las dice por la tarde, ningún daño lo tocará hasta que llegue la mañana: “Bismilláhi al-ladhí la iádurru ma’a ísmihi shái un fi il-árd wa la fi is-samá’ wa húwa as-samí’ ul-‘alím” (En el nombre de Dios con Cuyo nombre nada puede dañar en la Tierra o en el cielo, y Él es el Omnisciente, Omnisapiente). En algunos libros se declara que Abu ad-Dardá’ recitaba esta súplica, y cuando se prendió fuego el barrio en que él estaba viviendo, terminó quemando todas las casas alrededor de la suya, pero ninguna parte de su casa fue quemada. ¿Hay un reporte auténtico sobre esto? ¿Es aceptable recitar esta súplica en nombre de los miembros de la familia de uno?

Alabado sea Dios

Con respecto a la súplica mencionada en la
pregunta, está probado que es del Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él), como fue mencionado por algunos de los
eruditos. 

Se registró que Abán Ibn ‘Uzmán (que Dios
esté complacido con él) dijo, narrándolo de ‘Uzmán Ibn ‘Affán: “Escuché al
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir:
“Quien diga ‘Bismilláhi al-ladhí la iádurru ma’a
ísmihi shái un fi il-árd wa la fi is-samá’ wa húwa as-samí’ ul-‘alím”
(En el nombre de Dios con Cuyo nombre nada puede dañar en la Tierra o en el
cielo, y Él es el Omnisciente, Omnisapiente) tres veces, no será herido con
una aflicción súbita hasta que llegue la mañana, y quien lo diga cuando
llega la mañana no será herido con una aflicción súbita hasta que llegue la
tarde”. 

Él dijo: “Abán Ibn ‘Uzmán sufrió una
parálisis y el hombre que había oído este reporte de él se quedó mirándolo.
Él le dijo: “¿Por qué está mirándome? Por Dios, no he dicho una mentira
sobre ‘Uzmán Ibn ‘Affán y él no ha dicho una mentira sobre el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). El día en que
esto (la parálisis) me ocurrió, había estado enojado y me olvidé de
decirlas”. 

Registrado por Abu Dawud (5088). Fue
registrado también por At-Tirmidi en su Sunan (No. 3388) como sigue: 

“No hay nadie que diciendo tres veces por la
mañana de todos los días y la tarde de todas las noches “Bismilláhi
al-ladhí la iádurru ma’a ísmihi shái un fi il-árd wa la fi is-samá’ wa húwa
as-samí’ ul-‘alím” (En el nombre de Dios con Cuyo nombre nada puede
dañar en la Tierra o en el cielo, y Él es el Omnisciente, Omnisapiente),
pueda ser dañado». 

At-Tirmidi dijo: “Es bueno y auténtico aunque
extraño (hasan sahih gharib)”. Fue clasificado como auténtico por Ibn
al-Qayím en Zaad al-Ma’ád (2/338) y por Al-Albani en Sahih Abi Dawud. 

El Dr. ‘Abd ar-Razzáq al-Badr dijo:

“Esta es una de las grandes súplicas que el
musulmán debe recitar todas las mañanas y tardes, para que ser protegido de
ese modo, si Dios quiere, contra ser golpeado súbitamente por una calamidad,
un daño desastroso o cosas parecidas. Al-Qurtubí (que Allah tenga
misericordia de él) dijo acerca de este reporte: “Este es un reporte
auténtico y las palabras verdaderas han sido demostradas por nuestra
experiencia. Desde la primera vez que lo oí actué según eso, y nada me dañó
hasta que yo omití hacerlo. Un escorpión me picó una noche en Medina, y
cuando yo pensé sobre eso comprendí que me había olvidado de buscar refugio
en Dios recitando estas palabras”. 

Ver Al-Futuhát ar-Rabbáníyah por Ibn ‘Allán
(3/100). 

La Tradición Profética con respecto a esta
súplica es decirla tres veces cada mañana y tarde, como el Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) enseñó. 

Las palabras “…al-ladhí
la iádurru ma’a ísmihi shái un fi il-árd wa la fi is-samá’ wa húwa as-samí’
ul-‘alím” (Cuyo nombre nada puede dañar en la Tierra o en el cielo, y
Él es el Omnisciente, Omnisapiente)” (con Cuyo nombre nada puede dañar en la
Tierra o en el cielo) significan que quien busca refugio en el nombre de
Dios, ninguna calamidad que provenga de la Tierra o del cielo podrá
dañarlo. 

Y las palabras “wa
húwa as-samí’ ul-‘alím” (y Él es Omnisciente, Omnisapiente)
significan que Él oye todo lo que las personas dicen y conoce todas sus
acciones, nada de lo cual está oculto de Él en la Tierra o en el cielo. 

Está probado en Sahih Muslim que Abu Hurairah
(que Dios esté complacido con él) dijo: 

“Un hombre llegó hasta el Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y dijo: “Oh, Mensajero
de Dios, anoche fui picado por un escorpión”. Él dijo: “Si hubieras dicho
cuando llegó la tarde, ‘A’udhu bi kalimaat
Allah at-támmah min shárri ma jalaq’

(busco refugio en las perfectas palabras de Dios del mal que Él ha creado),
no te habría dañado”. Registrado por Muslim (2709). 

De acuerdo al reporte registrado por
At-Tirmidi: “Quien diga tres veces cuando llegue la tarde: ‘A’udhu
bi kalimaat Allah at-támmah min shárri ma jalaq
’ (busco refugio
en las perfectas palabras de Dios del mal que Él ha creado) ninguna fiebre
lo dañará esa noche”. No. 3604. 

La palabra traducida aquí como ‘fiebre’ se
refiere a la picadura de cualquier criatura venenosa como un escorpión y
similares. 

Siguiendo este reporte, At-Tirmidi registró
de Suhail Ibn Abi Sálih, uno de los narradores, que él dijo: 

“Nuestra familia lo aprendió, y lo decían
todas las noches. Una de sus muchachas jóvenes fue picada y no sintió dolor
como resultado. 

Este reporte es indicativo de la virtud de
esta súplica, e indica que quien lo dice cuando llega la tarde se protegerá,
si Dios quiere, de algo que pueda dañarlo como la mordedura de una
serpiente, picadura de escorpión y similares”. Fin de la cita de Fiqh
al-Ad’íyah wa’l-Adkár (3/12-14). 

Otra súplica que ofrece protección contra el
mal y el daño, si Dios quiere, es la que fue transmitida de ‘Abdullah Ibn
Yubaib (que Dios esté complacido con él) quien dijo: “Salimos en una noche
lluviosa y muy oscura, buscando al Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) para que nos conduzca en la oración, y lo
encontramos. Él dijo: “Diga”, pero no dije nada. Entonces él dijo: “Diga”,
pero no dije nada. Entonces él dijo: “Diga”, y le dije: “¿Qué debo decir,
Oh, Mensajero de Dios?”. Él dijo: “Recita las palabras de los últimos tres
capítulos del Corán’ en la tarde y en la mañana, tres veces, y será
suficiente para ti contra todas las cosas”. 

Registrado por Abu Dawud (5082) y por
At-Tirmidi (3575), quien dijo: “Es bueno y auténtico (hasan sahih gharib).
An-Nawawi dijo en Al-Adkár (pág. 107): “La cadena de transmisión es
auténtica”. 

En resumen, la súplica y oración para
recordar a Dios arriba expresada protegerá al musulmán de daños y males de
todo tipo, si Dios quiere, pero eso no es necesariamente así. Si una persona
es afectada por un daño a pesar de recitar estas oraciones regularmente,
entonces eso es por el decreto de Dios, glorificado y exaltado sea, y hay
gran sabiduría en lo que Él ordena y decreta. Dios, glorificado y exaltado
sea, dijo (traducción del significado): 

El hombre tiene
[Ángeles] custodios por delante y por detrás, que lo protegen por orden de
Allah” (Ar-Ra’d, 13:11).
 

‘Ikrimah transmitió que Ibn ‘Abbás dijo:
“Ellos lo guardan por orden de Dios”, esto se refiere a ángeles que lo
protegen de adelante y de atrás, pero cuando el decreto de Dios llega, ellos
caminan atrás”. 

Muyáhid dijo: “No
hay persona que no tenga un ángel ubicado sobre él para protegerle de
genios, humanos y sabandijas, mientras duerme y cuando está despierto, así
que ninguno de ellos se le aproxima pretendiéndole un mal. Pero el ángel
dice: “Regresa, excepto por algo que Dios decrete que lo alcance, si ese es
el caso entonces que le ocurra”. Tafsir Ibn Kazir (4/438). 

En segundo lugar, con
respecto a recitar esta súplica en nombre de miembros de la familia, esto no
es válido y no les alcanza, no hay ningún reporte que indique que es válido
recitar una oración para rememorar a Dios en nombre de una persona viva,
porque podría hacerlo ella misma. Cada musulmán debe esforzarse en hacer
aquello que lo beneficiará y asegurarse de que no es uno de los que está
desatento del recuerdo de Dios. 

Dios, glorificado y
exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

Y
ten presente a tu Señor en tu corazón con sometimiento y temor, e invócale
con voz baja por la mañana por la tarde, y no seas indiferente. Ciertamente
quienes están junto a tu Señor [los Ángeles] no se ensoberbecen de su
adoración, Le glorifican y se prosternan ante Él” (Al-A’raf, 7:205-206).
 

En tercer lugar, acerca de la historia de las
casas incendiadas alrededor de la casa de Abu ad-Dardá’ (que Dios esté
complacido con él) mientras su casa permanecía segura, esto no fue narrado
respecto del recuerdo de Dios mencionado en tu pregunta, más bien esto fue
transmitido respecto de otra súplica cuyo reporte aquí relataremos: 

Se registró que Talq Ibn Habib dijo:

“Un hombre llegó hasta Abu ad-Dardá’ (que
Dios esté complacido con él) y le dijo: “Oh, Abu ad-Dardá’, tu casa se está
incendiando”. Él dijo: “No se está incendiando; Dios, glorificado y exaltado
sea, no haría eso, escuché unas palabras del Mensajero de Dios (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él). Quien las diga al principio del día,
ninguna calamidad le ocurrirá hasta que llegue la tarde, y quien las diga al
final del día, ninguna calamidad le ocurrirá hasta que llegue la mañana: “Allahúmma
anta Rábbi, laa iláha ílla anta, ‘alaika tawakkáltu, wa anta Rább ul-‘arsh
il-‘azím; ma sha’ Allahu kaana wa ma lam iasha’ lam iakun; laa háwla wa laa
qúwwata ílla Billáh il-‘Alíy il-‘Azím. A‘lamu anna Alláha ‘ala kúlli shái’in
qadír, wa anna Alláha qad áhata bi kúlli shái’in ‘ilman. Allahúmma ínni
a‘udhu bika min shárri náfsi wa min shárri kúlli dábbatin anta ájidun bi
naasiyátiha; inna Rábbi ‘ala sirátin mustaqím” (Oh, Dios, eres mi
Señor, no hay divinidad excepto Tú, en Ti pongo mi confianza, y Tú eres el
Señor del poderoso trono. Lo que sea que Dios decrete sucederá, y lo que sea
que Dios no decrete no sucederá. No hay poder ni fuerza excepto en Dios, el
Más Alto, el Más Grande. Sé que Dios tiene el poder sobre todas las cosas y
que Dios abarca todas las cosas con Su conocimiento. Dios nuestro, busco
refugio en Ti del mal de mi propio ego, y del mal de cada criatura que Tú
sostienes por el cabello. Ciertamente mi Señor está en un camino recto)”. 

Registrado por Ibn as-Sunni en ‘Amal al-Yawm
wa’l-Laila (No. 57); At-Tabarani en Ad-Du’á’ (No. 343); Al-Baihaqi en
Dalá’il an-Nubuwwáh (7/121), mediante Al-Aglab Ibn Tamím: “Al-Hayyách Ibn
Furáfisah nos lo transmitió, de Talq Ibn Habib”. 

Ibn al-Yawzi (que Allah tenga misericordia de
él) dijo:

“Este es un reporte que no está probado, el
problema es con Al-Aglab. Yahia Ibn Ma’ín dijo: “Él no es nadie”. Al-Bujari
dijo: “Su reporte es rechazable”. Fin de la cita de Al-‘Ilal al-Mutanahíyah
(2/352). 

Fue clasificado como débil por Al-Háfiz Ibn
Háyar en Natá’ich al-Afkar (2/401). 

El shéij Al-Albani (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:

“Esta cadena de transmisión es muy débil”.
Respecto de Al-Aglab, Al-Bujari y otros dijeron: “Es rechazable. Al-Hayyách
Ibn Furáfisah es algo débil”. Fin de la cita. 

As-Sílsilah ad-Da’ífah (No. 6420). 

Y Allah sabe más.