¿Es permisible para mí no ayunar en Ramadán, teniendo en cuenta que trabajo como conductor de autobús y tengo a mi cargo la vida de los pasajeros?

Alabado sea Dios

Ayunar durante el mes de Ramadán es obligatorio para todo
musulmán adulto, sano mentalmente y en dominio de sus facultades, que no
esté trabajando, y que tenga buena salud. Si está enfermo o viajando, es
permisible que no ayune, porque Dios dijo (traducción del significado): 

¡Oh, creyentes!

Se os prescribió el ayuno al igual que a quienes os
precedieron para que alcancéis la piedad. Ayunad días contados [el mes de
Ramadán]. Quien de vosotros estuviese enfermo o de viaje y no ayunase,
deberá reponer posteriormente los días no ayunados. Y quienes pudiendo
ayunar no lo hicieren deberán alimentar a un pobre [por cada día no
ayunado]. Pero quien voluntariamente alimentara a más de un pobre será más
beneficioso para él. Y ayunar es mejor para vosotros, si lo supierais

(Al-Báqarah, 2:183-184). 

Basándonos en esto, si tu trabajo significa que debes viajar
en el autobús a un lugar lejano, más allá de la distancia que hace
permisible las licencias del viajero en el Islam, que es aproximadamente 80
kilómetros, licencias como abreviar las oraciones y romper el ayuno,
entonces es permisible que no ayunes mientras viajas, y puedes reponer los
días que no hayas ayunado cuando haya terminado Ramadán, en momentos en que
es más fácil reponerlas, como en los días de invierno. 

Si tu trabajo está dentro de los límites de la ciudad,
entonces debes ayunar y no es permisible que rompas el ayuno, a menos que
estés experimentando una severa dificultad a causa del esfuerzo físico u
otra situación similar, en cuyo caso puedes romper el ayuno comiendo o
bebiendo lo necesario, y luego lo repones más adelante. La evidencia general
indica que es obligatorio proteger la salud y la vida humana y no imponerse
ninguna carga que esté más allá de nuestras posibilidades, especialmente
para quien está a cargo de otros. 

Al-Aayurri afirmó en Shárh Muntaha al-Iraadát, 1/478: “Si el
trabajo del musulmán es físicamente extenuante y no puede postergarlo, y
corre el riesgo de debilitarse si no come o bebe, puede romper el ayuno y
recuperarlo después”. Fin de la cita. 

Dice en Mawsu’ah al-Fiqhíyah (28/57): “Los juristas hánafis
afirman que en el caso de un obrero u artesano que necesita las ganancias de
su trabajo para vivir, si sabe que el ayuno perjudicará su trabajo, es
permisible que interrumpa su ayuno en Ramadán, pero no es lícito para él
romperlo antes de saber que experimentará esa dificultad”. 

Dice en Fatáwa al-Láynah ad-Dá’imah, 10/233: “No es
permisible para el musulmán romper el ayuno durante el día en Ramadán sólo
porque está trabajando; pero si enfrenta dificultades que lo fuerzan a
hacerlo, entonces puede comer y beber lo necesario, luego abstenerse de
comer y beber durante el resto del día, romper el ayuno con el resto de la
gente, y reponerlo más adelante”. 

Si sabes que no serás capaz de ayunar y trabajar al mismo
tiempo, entonces debes tratar de buscar otro trabajo o pedir una licencia, o
algún tipo de permiso o consideración de parte del empleador hacia tu
religión. 

El Comité Permanente de Jurisprudencia Islámica de Arabia
Saudita fue consultado: “¿Cuáles son las normas en el caso de los
trabajadores que están haciendo un trabajo físico extenuante, especialmente
en los meses de verano? Por ejemplo, quienes trabajan en los hornos de
fundición”. 

Ellos respondieron:

“Es bien conocido en el Islam que ayunar durante el mes de
Ramadán es una obligación para todo adulto sano y en posesión de sus
facultades mentales, pues es uno de los pilares del Islam. Todo musulmán
debe esforzarse por cumplir con el ayuno que Dios nos ha encomendado, con la
esperanza de alcanzar Su recompensa y estar a salvo de Su castigo, sin
descuidar ser negligentes con nuestros asuntos en este mundo, pero sin caer
tampoco en el materialismo ni descuidar la religión. Si el cumplimiento de
lo que Dios nos ha ordenado entra en conflicto en algún punto con nuestros
deberes en este mundo, debemos hacer lo mejor posible por hacer lugar para
ambas cosas. En el caso que has dado como ejemplo en tu pregunta, debe
intentar sacar una licencia durante Ramadán, incluso si es con paga
reducida. Si eso no es posible, debe intentar también de buscar otro trabajo
en el cual él pueda compatibilizar ambas cosas. El musulmán debe tener fe en
Dios y saber que Dios le proveerá un camino de salida si él lo busca: 

“Cuando estén por finalizar su período de espera,
reconciliaos con ellas en buenos términos o bien divorciadlas de buena
manera. En ambos casos hacedlo ante dos testigos justos de entre vosotros, y
que atestigüen ante Allah con equidad. Al cumplimiento de estas leyes es que
exhorta a quien cree en Allah y en el Día del Juicio; y sabed que Allah
siempre le dará una salida a quien Le tema, y le sustentará de donde menos
lo espera. Y quien se encomiende a Allah, sepa que Él le será suficiente; y
que Allah siempre hace que se ejecuten Sus órdenes. Ciertamente Él ha
establecido a cada cosa su justa medida”

(At-Talaq, 65:2-3). 

Si teme quedar sujeto al apremio de leyes que amenacen su
estadía en el país, su economía, su integridad o la de su familia, debería
considerar también si es posible emigrar a un país mejor donde esté a salvo
de esos problemas, donde pueda cumplir todas sus necesidades mundanas y
religiosas sin conflicto y sin perjuicio alguno. Dios dijo (traducción del
significado): 

Quien emigre por la causa de Allah
encontrará en la Tierra muchos lugares para refugiarse y sustentarse. Y
quien deje tras de sí su hogar para emigrar por la causa de Allah y la de Su
Mensajero, y lo sorprenda la muerte, Allah le concederá la misma recompensa
de quien emigró.

Allah es Absolvedor, Misericordioso
(An-Nisá’, 4:100).

 “Diles [¡Oh, Muhámmad!]: ¡Oh, siervos creyentes! Temed a
vuestro Señor, y sabed que quienes obren bien en este mundo recibirán una
bella recompensa, y que la Tierra de Allah es amplia [y si os impiden
adorarlo, emigrad a otros territorios]. Por cierto que la retribución para
quienes sean pacientes y perseverantes será ilimitada
” (Az-Zúmar,
39:10). 

Si el musulmán ha intentado resolver esta contradicción entre
su trabajo y su religión, pero no encuentra otra salida porque necesita su
trabajo para vivir y mantener a su familia, y debe adaptarse a razones de
fuerza mayor que no están bajo su control, entonces es lícito que rompa su
ayuno comiendo y bebiendo lo que necesite para estar en condiciones de hacer
correctamente su trabajo, sin poner en riesgo su salud ni la de otras
personas sometiéndose a esfuerzos que están más allá de sus posibilidades.
Pero no debe excederse, porque el Ramadán es un mes sagrado; debe
alimentarse lo necesario simplemente. Y cuando termine el mes de Ramadán,
debe reponer los días de ayuno perdidos en el momento que le resulte más
fácil y más conveniente, tomando la precaución de que no llegue el Ramadán
siguiente sin que haya repuesto los ayunos que debe”. Fin de la cita de
Fatáwa al-Láynah ad-Dá’imah, 10/234. 

Y Allah sabe más.