Soy un joven cristiano y he estudiado las religiones cristiana y musulmana. Encontré que el Profeta Muhámmad es mencionado en el Evangelio, pero ninguno de los musulmanes con que me encontré quiere saber la verdad acerca de esto, y los cristianos tampoco. ¿Qué debo hacer?
Alabado sea Dios
Estimado jovencito, ¿qué
bien harías si salvas a los demás pero no te salvas a ti mismo? Si todo
aquel que te escucha aprendiera lo que has encontrado en el Evangelio hasta
abrazar el Islam, e ingresaran al Paraíso y fueran salvados del Infierno,
pero tú no corrieras el mismo destino, y continuaras aferrado a los errores
del cristianismo hasta tu desaparición física de este mundo (Dios no lo
permita), entonces, por Dios, ¿qué esperanza tendrías?
Lo que te espera a ti es
algo mejor que eso. Olvida las discusiones entre cristianos y musulmanes, y
piensa, ¿qué estás esperando para seguir la verdad que has descubierto? Eres
tú el que debe hacer algo con eso.
¿No sabes acaso que los
mensajes revelados que Dios envió a la humanidad no se completaron hasta que
Él envió al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él)?
Dios dijo (traducción
del significado):
“Hoy os he
perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia sobre vosotros y he
dispuesto que el Islam sea vuestra religión” (Al-Má’idah, 5:3).
Se narró de Yábir Ibn
‘Abd Allah (que Dios esté complacido con él) que el Profeta Muhámmad (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Mi situación con los
profetas es como cuando un hombre construye una casa y la completa, excepto
por una piedra angular. La gente la observa y la admira, pero dice: “Si no
fuera por esa piedra angular que falta…”. Y yo soy esa piedra angular, que
ha sido enviada para completar el mensaje de los profetas previos”.
(Consensuado como auténtico por los sabios).
¿No sabes acaso que Dios
hizo un pacto con los creyentes que creerían en todos los profetas, incluso
también en el Último Profeta,
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), si llegaban a
vivir para conocer su mensaje?
Dios dijo (traducción
del significado):
“Y recordad cuando
Allah concertó un pacto con cada uno de los Profetas diciéndoles: Os concedo
el Libro y la sabiduría, y cuando se os presente un Mensajero que confirme
lo que se os haya revelado, creed en él y auxiliadle [y procurad que
vuestros seguidores también cumplan este compromiso]. ¿Asumís tal
compromiso? Respondieron: Estamos de acuerdo. Dijo: Entonces, sed testigos
unos de otros; yo también atestiguo con vosotros” (Ali ‘Imrán, 3:81).
Muchos de los cristianos
fueron guiados hacia el Islam y se apresuraron a seguir lo que descubrieron,
y ninguna amenaza los asustó ni ninguna tentación los distrajo de hacerlo.
Fueron hombres y mujeres, árabes y no árabes, líderes y gente de a pie.
Ellos son una antorcha en tu camino.
Por ejemplo, los
cristianos de Abisinia son un buen ejemplo para ti, tan pronto oyeron el
mensaje del Islam se dieron cuenta que confirmaba lo que ellos conocían de
Dios en la Torá y el Evangelio. Ellos se convirtieron al Islam y siguieron
al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él).
Dios, glorificado y
exaltado sea, dijo (traducción del significado):
“Encontrarás que los
peores enemigos de los creyentes son los judíos y los idólatras, y los más
allegados a ellos en afecto son quienes dicen: Somos cristianos. Esto es
porque entre ellos hay sacerdotes y monjes [sabios y desapegados], y por que
no son soberbios. Y cuando oyen lo que le ha sido revelado al Mensajero ves
que sus ojos se inundan de lágrimas porque reconocen la Verdad. Dicen:
¡Señor nuestro! Creemos, cuéntanos pues, entre quienes son testigos [de la
Verdad]. ¿Y por qué no habríamos de creer en Allah y en lo que nos ha
llegado de la Verdad si anhelamos que nuestro Señor nos introduzca [al
Paraíso] con los justos? Allah les recompensará por lo que dijeron con
jardines por los que corren los ríos, y en los que estarán eternamente. Y
ésa es la recompensa de los benefactores” (Al-Má’idah, 5:82-85).
¿Cómo no lo harían,
cuando su rey se había ya apresurado a seguirla? Escucha su historia, tal
como la relató un testigo presencial en aquella época:
Se registró que Abu Musa
(que Dios esté complacido con él) dijo:
“El Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos ordenó emigrar a
Abisinia cuando la persecución contra los musulmanes se puso difícil en La
Meca. Pero le llegaron noticias de ello a la tribu de Qureish, y entonces
enviaron a ‘Amr Ibn Al-‘As y a ‘Umarah Ibn Al-Walíd, quienes llevaron
regalos para el rey de Abisinia. Ambos nos presentamos ante el rey, pero
ellos le llevaron un regalo, que el rey aceptó, y ellos se postraron ante
él. Entoces ‘Amr Ibn al-‘As le dijo: “Algunos de nuestros compatriotas
apostataron de nuestra religión, y han venido a refugiarse en tus tierras”.
El rey dijo: “¿En mis tierras?”. “Sí”, respondió él.
Entonces el rey envió a
buscarnos, y Ya’far nos dijo: “Que nadie diga nada, yo hablaré con él”.
Llegamos entonces ante el rey cuando estaba sentado con su corte, con ‘Amr
Ibn Al-‘As a su derecha y ‘Umarah a su izquierda, y los monjes y sacerdotes
sentados en filas. ‘Amr y ‘Umarah le dijeron al rey: “Ellos no se postrarán
ante ti”. Entonces los sacerdotes nos dijeron: “Póstrense ante el rey”. Y
Ya’far dijo: “Sólo nos postramos ante Dios”. El rey le preguntó: “¿Por
qué?”, y Ya’far respondió: “Dios nos ha enviado un profeta y mensajero, el
Mensajero que predijo el Mesías Jesús, quien dijo que un mensajero llegaría
y se llamaría Áhmad. Él nos ordenó adorar a Dios y no asociarle nada ni
nadie, establecer la oración, y pagar la caridad obligatoria. Nos ordenó
hacer el bien y nos prohibió la injusticia”.
La gente allí presente
quedó impresionada por sus palabras, entonces ‘Amr interrumpió el silencio
para decir: “Que Dios bendiga al rey, ellos no están de acuerdo con vuestra
fe acerca de Jesús, el hijo de María”. El rey le preguntó a Ya’far: “¿Qué
dice tu compañero acerca del hijo de María?”. Y respondió: “Nos dice lo que
Dios ha dicho: que él fue un alma creada por Dios, y Su palabra, a quien Él
trajo a través de una virgen a la cual ningún hombre había tocado”.
Entonces el rey de
Abisinia tomó su cayado, trazó una línea en el suelo, y dijo: “Sacerdotes y
monjes, lo que esta gente dice acerca de Jesús no es más diferente de lo que
vosotros decís que esta línea… Bienvenidos sean, y aquel que los ha enviado.
Doy testimonio de que es el Mensajero de Dios y que es quien fue predicho
por Jesús hijo de María. Si no fuera por mi posición en este reino, iría a
buscarlo y llevaría sus sandalias. Quédense en nuestra tierra tanto como
quieran”. Y ordenó que se les dé alojamiento y comida, y le dijo a la gente
de Qureish: “Regresen con sus regalos”. Narrado por Al-Hákim en
Al-Mustadrak, 3208.
¿Sabes acaso que si
creíste en el mensaje del cristianismo, y luego descubriste algo que te hizo
creer en el Islam, y entonces seguiste al Último de los Profetas y
Mensajero, entonces tendrás doble recompensa de Dios?
Dios dijo (traducción del
significado):
“Quienes recibieron
Nuestra revelación anteriormente [judíos y cristianos] creyeron en él [el
Corán]. Y cuando se les recitaba [el Corán] decían: Creemos en él; por
cierto que es la Verdad que proviene de nuestro Señor. Ya nos habíamos
sometido a Allah antes de esta revelación. Éstos son quienes recibirán su
recompensa duplicada por haber sido perseverantes, y haber respondido con
buenas acciones a aquellos que les trataron de mal modo, y haber dado en
caridad parte de lo que les habíamos proveído. Y [porque] cuando oían un
insulto, lo evadían y exclamaban: Nosotros responderemos por nuestras
acciones y vosotros por las vuestras. No tomaremos represalias por esto, no
queremos seguir el camino de los ignorantes” (Al-Qasas, 28:52-55).
Se narró de Abu Musa
al-Ash’ari (que Dios esté complacido con él) que el Mensajero de Dios (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Hay tres que tendrán
una doble recompensa: uno de la Gente de las Escrituras (judíos y
cristianos) que creyó en su profeta, vivió para ver a Muhámmad, lo siguió y
creyó en él; un servidor que cumplió su deber hacia Dios y hacia la
autoridad bajo cuya protección estaba; y un hombre que tenía una esclava, la
alimentó, la vistió y la cuidó bien, le dio educación, luego la liberó, y se
casó con ella. Ellos tendrán una doble recompensa”. Narrado por al-Bujari
(3011) y Muslim (154).
Finalmente, Dios,
glorificado y exaltado sea, dijo en el Último Testamento, es decir en el
Sagrado Corán (traducción del significado):
“¡Oh,
hombres!
Os ha llegado el Mensajero con la Verdad de vuestro Señor.
Creed pues, esto es lo mejor para vosotros. Y si no creéis, sabed que a
Allah pertenece cuanto hay los cielos y la Tierra. Allah es Omnisciente,
Sabio. ¡Oh, Gente del Libro! No os extralimitéis en vuestra religión. No
digáis acerca de Allah sino la verdad: Ciertamente el Mesías Jesús hijo de
María, es el Mensajero de Allah y Su palabra [¡Sé!] que depositó en María, y
un espíritu que proviene de Él. Creed pues, en Allah y en Sus Mensajeros. No
digáis que es una trinidad, desistid, pues es lo mejor para vosotros. Por
cierto que Allah es la única divinidad. ¡Glorificado sea! Es inadmisible que
tenga un hijo. A Él pertenece cuanto hay en los cielos y la Tierra. Es
suficiente Allah como protector. El Mesías no menosprecia ser un siervo de
Allah, como tampoco los Ángeles allegados. Quien desdeñe adorarle y se
ensoberbezca, sepa que todos juntos serán resucitados y congregados ante Él.
Pero los creyentes que hayan obrado rectamente, serán retribuidos
completamente y les concederá aún más de Sus gracias. En cuanto a quienes
hayan desdeñado adorarle y se hayan ensoberbecido, les condenará con un
castigo doloroso. No encontrarán, fuera de Allah, ningún protector ni
socorredor. ¡Oh, hombres! Os han llegado pruebas de vuestro Señor, y hemos
hecho descender a vosotros una luz evidente [el Corán]. En cuanto a quienes
creyeron y se aferraron a Allah, Él tendrá compasión de ellos, les agraciará
y les guiará por el sendero recto”
(An-Nisá’, 4:170-175).
Para más información,
por favor consulta la respuesta a la pregunta No.
154022 y otras sobre este tema.
Y Allah sabe más.
