Ayuné el mes completo de Ramadán, pero pienso que muy probablemente mi ayuno no sea válido, porque estaba embarazada y tenía sangrados. Ahora mi salud no es buena, y no puedo ayunar. Si mi ayuno no fue válido, ¿qué debo hacer?

Alabado sea Allah.

Si una mujer ayuna y está
embarazada, entonces su ayuno es válido, porque el sangrado que experimenta
mientras está embarazada no se considera como menstruación o nifás, ya que
su hijo aún está en el útero. Esto no se considera menstruación, porque en
la mayoría de los casos las mujeres embarazadas no menstrúan. De acuerdo al
punto de vista de quienes dicen que la mujer embarazada puede menstruar,
ellos estipulan que el sangrado debe ocurrir en el período usual previo de
su ciclo.

Si has encontrado que no
estaba claro qué tipo de sangrado tuviste y parecía diferente a un ciclo
menstrual que hayas experimentado antes del embarazo, entonces es un sagrado
irregular y tu ayuno es válido. No debes en tal caso reponer tus días de
ayuno, alabado sea Allah, porque el sangrado que aparece durante el embarazo
es usualmente irregular y se incrementa o decrece, surge más tarde o más
temprano que un ciclo menstrual habitual, varía, entonces no debes prestarle
atención.

Pero si asumiéramos que
el sangrado era igual al de un período menstrual regular, entonces algunos
de los eruditos dicen que esto es menstruación, debes detener el ayuno y las
oraciones. Este fue el punto de vista de algunos eruditos.

Algunos otros sabios
sostienen el punto de vista de que aún el sangrado que se presenta como un
ciclo menstrual regular, se considera que ella no está menstruando porque
está embarazada. Este es un punto de vista bien conocido entre los eruditos.
Pero en la mayoría de los casos, el sangrado que la mujer embarazada
experimenta cambia, no permanece igual todo el tiempo y de acuerdo a todos
los eruditos esto no cuenta como menstruación y no se le debe prestar
atención. Por lo tanto tu ayuno y tus oraciones durante este tiempo son
válidos.

Teniendo en cuenta esto,
debes protegerte con una pieza de algodón o algo similar y realizar la
ablución menor (wudú) para cada oración. Entonces, cuando el tiempo para
cada oración comienza, debes realizar la ablución y rezar con esa ablución
aún si todavía tienes sangrado, porque es el mismo caso que quien tiene
incontinencia urinaria o la mujer que sufre sangrados vaginales no
menstruales (istihada) y que no está menstruando. Este sangrado irregular no
afecta sus oraciones ni su ayuno.

Pero debes higienizar tus
partes privadas después y luego realizar la ablución menor antes de cada
oración, de acuerdo a la situación.

Si juntas las oraciones
del mediodía y la de la tarde (dhúhr y ‘ásr), y las del ocaso y de la noche
(mágrib e ‘ishá), como el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) enseñó a algunas de las mujeres de su tiempo, si realizas una
ablución mayor (gúsl) para la oración del mediodía y otra para la del ocaso
y la de la noche, para higienizarte y sentirte mejor, esto está bien, porque
el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) aconsejó a
una de las mujeres que tenía sangrados no menstruales (istihádah) que
hiciera esto”. Fin de la cita.

Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn Baaz (que Allah tenga misericordia de él).