¿Cuáles son las normas sobre quien dice que ha visto a Dios en un sueño? ¿Es cierto lo que algunos dicen de que el imam Áhmad Ibn Hánbal vio a Dios en sueños más de cien veces?

Alabado sea Dios

El Shéij al-Islam Ibn Taimíyah y otros eruditos han afirmado
que es posible que una persona vea a Dios en un sueño, pero que lo que la
persona ve en el sueño no es como Dios realmente es, porque no hay nada ni
remotamente parecido a Dios en la creación.

Dios dijo (traducción del significado): 

No
hay nada ni nadie semejante a Allah, y Él es Omnioyente, Omnividente

(Ash-Shura, 42:11). 

Por lo tanto, nada en Su creación se parece a Él, pero una
persona puede ver en sus sueños que Dios le habla, o puede verlo en
cualquier otra forma comprensible por la mente humana, pero ésta no es Su
forma real.

 El shéij Taqí ad-Din dijo acerca de esto que Su apariencia
en el sueño puede variar de acuerdo a la situación de la persona que lo ve.
Cuanto más recta y piadosa es la persona, más claro será su sueño y estará
más a salvo de apariencias confusas e irreales. Sin embargo, Dios es
diferente para cada persona que lo ve, porque en realidad no tiene forma
alguna. 

Se narró a través de varias cadenas de transmisión que Mu’ádh
(que Dios esté complacido con él), dijo que el Profeta Muhámmad (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) vio a Dios en un sueño, y que Dios
puso Su mano entre los hombros del Profeta y que él sintió el frío en su
pecho. 

Al-Háfiz Ibn Rayad escribió un ensayo titulado Ijtiyár
al-Awla fi Shárh hadiz Ijtisám al-Mala’ al-A’lá. Allí se señala que el
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) vio a
Dios en sus sueños, pero no lo vio con sus ojos. 

El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) dijo que ninguna persona ve a Dios hasta que muere. Esto fue
narrado por Muslim en su obra Sahih. Cuando el Mensajero de Dios (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) fue consultado sobre cómo había
visto a Dios en su sueño, respondió: “Vi una luz”. Esto fue narrado por
Muslim de Abu Dárr (que Dios esté complacido con él). 

‘Aa’ishah (que Allah esté complacido con ella) fue consultada
acerca de esto y dijo que nadie ve a Dios en este mundo, y que ver a Dios en
el Paraíso es la más grande bendición a la que un musulmán puede aspirar, y
que eso sólo lo experimentarán los creyentes en el Más Allá. Este mundo es
una morada de prueba, un lugar compartido por la gente del Paraíso y la
gente del Infierno, por lo tanto no es un lugar donde uno pueda ver a Dios. 

Con respecto a ver a Dios en un sueño, esto varía de acuerdo
a la situación de la persona, como el Shéij al-Islam Ibn Taimíyah explicó.
Incluso algunas personas pueden creer que han visto a Dios, cuando en
realidad pueden haber visto a Satanás, el cual puede aparecerse a una
persona en sus sueños y decirle que es Dios, como se narró de lo que le
sucedió a ‘Abd el-Qádir al-Yilani, quien vio a Satanás apostado en un trono
sobre el agua diciéndole: “Yo soy tu señor y te he aliviado de tus
obligaciones”. Y el shéij ‘Abd el-Qádir le respondió: “Cállate, enemigo de
Dios, tú no eres mi Señor porque las responsabilidades que mi Señor
encomendó nunca pueden ser condonadas a quien puede cumplirlas”. 

El punto es que ver a Dios despierto es algo que no sucede en
este mundo, ni siquiera a los profetas (la paz sea con ellos), como se
afirmó arriba en el reporte de Abu Dárr. Esto también está señalado por las
palabras que Dios le reveló a Moisés (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) cuando él le pidió a Dios que lo deje verlo. Dios le dijo
(traducción del significado): 

Tú no puedes verme” (Al-A’ráf, 7:143). 

Pero los profetas y otras personas honradas pueden verlo en
un sueño, apareciéndose en formas que no se asemejan a nada en la creación,
como afirmamos arriba con el reporte de Mu’ádh (que Dios esté complacido con
él). Pero si la persona cree haber visto a Dios, y éste le hablaba y le daba
una orden de hacer algo que contradice la ley islámica, como no rezar, o no
pagar la caridad obligatoria, o no ayunar durante Ramadán, o no honrar a sus
padres, o le dice que no hay nada de malo en usar dinero proveniente de la
usura, cualquiera de estas cosas son signos de que lo que ha visto no es a
Dios sino a un demonio. 

Con respecto a los reportes del imam Áhmed que afirman que él
vio a Dios en sueños, soy conciente de que se ha dicho esto de él, pero
desconozco si los reportes son auténticos o no, y si lo que afirman es
verdad.