Si una persona le condona una obligación financiera a otra, ¿puede luego decirle que no se la condona?
Alabado sea Allah
Si una persona tiene un derecho sobre otra, sin importar su
situación financiera, y entonces renuncia a ese derecho, entonces la otra
parte ya no se la considera responsable, y no es permisible para el acreedor
reclamar un derecho al cual renunció, o decirle que se arrepintió y que
ahora decidió no condonarle la deuda.
Ibn Qudamah dijo en al-Mughni, 8/250:
“Si alguien le debe dinero a otra persona, y el acreedor se
lo da, le permite no pagarlo o se lo condona, esto es válido, y el deudor ya
no debe más ese dinero. Si el acreedor le dice: “Te lo doy en caridad”, esto
es válido. Si le dice: “Quédatelo”, esto es válido. Si le dice: “Te lo
condono”, o “Puedes conservarlo”, esto es válido, porque es como si se lo
estuviera dando”. Fin de la cita.
Dice en al-Mawsu’ah al-Fiqhíyah, 1/144:
“Los eruditos están de acuerdo en que no es permisible
arrepentirse de condonar una deuda a alguien que ha aceptado la
dispensación, porque ya le ha sido perdonada, y cuando algo es condonado no
puede ser reclamado nuevamente, como se ha afirmado según un conocido
principio”. Fin de la cita.
Dice en ad-Darar al-Bahíyah, 3/392:
“Está prohibido retractarse luego de condonar una deuda, pues
ya no tiene validez”. Fin de la cita.
Es decir, porque ya se ha absuelto al deudor del deber que
pesaba sobre él, y no se le puede reclamar por segunda vez.
Dice en Tuhfat al-Muhtáy, 6/310:
“Renunciar a cobrar una deuda es algo definitivamente
irrevocable”. Fin de la cita.
Renunciar a un derecho es como ofrecer un regalo, y el
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
prohibió reclamar un regalo. Él dijo: “Quien reclama que le devuelvan un
regalo es como un perro que vomita y se come su propio vómito. Y nosotros
(los creyentes) no debemos actuar como los perros”. Narrado por al-Bujari,
2589, 6975; y Muslim, 1622.
Al-Háfiz ibn Háyar (que Allah tenga misericordia de él)
dijo:
“Esto significa que no es apropiado para los creyentes tener
características censurables (literalmente: “una descripción malvada”) que
nos harían semejar a los animales en su peor estado. Allah dijo (traducción
del significado):
“Quienes no creen en la otra vida son el peor ejemplo [de
ignorancia e incredulidad], y Allah es el más sublime ejemplo [de perfección
absoluta], y Él es Poderoso, Sabio.” (an-Náhl, 16:60).
Quizás esto es un rechazo más elocuente y más indicativo de
que está prohibido, más aún que si dijéramos simplemente “No reclames un
regalo”. Fin de la cita de Fáth al-Bári, 5/294.
Y Allah sabe más.
