La caridad y la generosidad (ejemplos de buenos modales en la vida del profeta)

Ejemplos de buenos modales en la vida del profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con Él)

 El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) era el más completo ejemplo de los buenos modales.

 

El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fue el mejor y más excelso ejemplo de los buenos modales, por eso el Corán describe su comportamiento como grandioso y magnánimo. Su esposa Aisha (que Allah esté complacido con ella) lo describió acertadamente cuando dijo: “Su comportamiento era el Corán”, es decir, era el ejemplo vivo del Corán.

La caridad y la generosidad:

  • El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) era el más generoso de todos, especialmente en Ramadán, cuando se encontraba con el ángel Gabriel (que la paz de Allah sea con él) durante todas las noches del mes de ayuno. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) recitaba el Corán al ángel Gabriel, y en esos días “…era más generoso que la lluvia” (Al Bujari, 1803; Muslim, 2308).
  • Siempre que se le pedía algo, lo otorgaba. Cierta vez le dio a un hombre un ganado que cubría un valle entre dos montañas. Éste, cuando volvió a su pueblo, exhortó a la gente a entrar al Islam porque Muhámmad daba en caridad con tal generosidad que demostraba que no temía a la pobreza.
  • Un día le trajeron ochenta mil monedas de oro, las puso sobre una alfombra y empezó a repartirlas, a todo aquel que pedía le daba, hasta que no quedó nada (Al Hákim 5423).
  • Un hombre vino una vez a pedir y le dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “No tengo nada, pero compra lo que necesites y yo pagaré cuando tenga”; entonces dijo Omar: “Oh, Mensajero de Allah, no estás obligado a hacer lo que no puedes”. Al Profeta no le gustó lo que dijo Omar, entonces el hombre dijo: “Sé generoso y no temas que Allah te prive de Su Generosidad”, entonces el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se alegró y sonrió (Al Ahadiz Al Mujtara: 88).
  • Un día, cuando el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) volvía de la batalla de Hunain, vinieron campesinos y beduinos recién convertidos al Islam a pedirle partes del botín, e insistieron tanto y se arrimaron tanto a él que su manto quedó enredado de un árbol; entonces se puso de pie y dijo: “Denme mi manto, que si fueran míos estos árboles, los repartiría entre ustedes y no dirían que soy tacaño, ni mentiroso ni cobarde” (Al Bujari, 2979).

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) era un gran ejemplo a seguir en sus modales y en todos los aspectos de la vida.