La justicia (ejemplos de buenos modales en la vida del profeta)

Ejemplos de buenos modales en la vida del profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con Él)

 El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) era el más completo ejemplo de los buenos modales.

 

El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fue el mejor y más excelso ejemplo de los buenos modales, por eso el Corán describe su comportamiento como grandioso y magnánimo. Su esposa Aisha (que Allah esté complacido con ella) lo describió acertadamente cuando dijo: “Su comportamiento era el Corán”, es decir, era el ejemplo vivo del Corán.

La justicia:

  • El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) era justo y cumplidor de los mandamientos de Allah, aún si eso significaba ir contra gente de su familia en la aplicación de las leyes. Dice un versículo: “¡Oh, creyentes! Sean realmente equitativos cuando den testimonio por Allah, aunque sea en contra de ustedes mismos, de sus padres o parientes cercanos” (Corán 4:135).
  • Una vez vinieron unos compañeros al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) para interceder por una mujer distinguida que había robado, pero el Profeta les dijo: “Por Quien tiene mi alma en Su mano, que si mi hija Fátima robara, ordenaría que su mano fuera cortada” (Al Bujari, 4053; Muslim 1688).

     El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) era el más justo, ya sea con su familia o con sus enemigos.

  • Cuando fue revelada la prohibición de la usura, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) exhortó primero a su tío Al Abbás antes que a nadie más, diciendo: “La primera usura que anulamos es la de la familia, la usura de Abbás ibn Abd Al Muttálib ya no es válida” (Muslim 1218).
  • Una medida social y profética del progreso y ascensión de una civilización es que los débiles tomen sus derechos de los ricos sin temor ni duda. Dijo el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Una comunidad que no permite a los débiles tomar sus derechos sin miedo, no es respetable” (Ibn Máyah).