Los Derechos de los Cónyuges

El Islam garantiza a los cónyuges sus derechos, y los invita a llevar a cabo todo lo que favorece la relación y la fortalece; de la misma forma, la responsabilidad matrimonial y familiar es compartida, y no se debe exigir al cónyuge lo que está fuera de su capacidad. Dijo Allah, el Altísimo: “Ellas tienen tanto el derecho al buen trato como la obligación de tratar bien a sus maridos” (Corán, 2:228). La generosidad y la paciencia son necesarias para una vida familiar estable.

Los derechos de la esposa:

  1. La manutención y el hogar:
  • El marido tiene la obligación de mantener a su esposa, alimentarla, vestirla y cubrir sus necesidades, así como ofrecerle un hogar digno donde vivir, aunque la esposa fuera rica.
  • El importe de la manutención: Depende de los ingresos del marido, sin ir a ninguno de los dos extremos, ni la tacañería ni el derroche. Dijo Allah: “Que el pudiente la mantenga según sus medios; y aquel cuyo sustento sea limitado, que lo haga acorde a lo que Allah le haya proveído” (Corán 65:7).
  • Esta manutención no puede ser un medio para que el marido se jacte de ello ante su mujer o un motivo para humillarla, sino que se debe cumplir con honestidad y modestia, puesto que es un derecho de la esposa.
  • Mantener a la esposa y a la familia tiene una inmensa recompensa en el Islam. Dijo el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Quien mantiene a su familia y es sincero en su deber, es como si hiciera una caridad” (Al Bujari, 5036; Muslim, 1002); y dijo: “Ciertamente, quien da una caridad por Allah será recompensado por ella, incluso poner un bocado en la boca de su esposa” (Al Bujari 56; Muslim, 1628). Quien no mantiene a su esposa y familia o lo hace con negligencia, teniendo la capacidad de hacerlo correctamente y satisfacer sus necesidades, comete un pecado gravísimo. Dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Es demasiado grande el pecado de quien es negligente en la manutención de su esposa y familia” (Abu Dawud 1692).
  1. La buena convivencia:

Consiste en la exquisitez de los modales, el cariño, hablar con dulzura, tolerar los errores y las falencias humanas de las que ninguna persona se libra. Dijo Allah: “Traten bien a sus mujeres en la convivencia. Y si algo de ellas les disgusta, es posible que Allah haya decretado a pesar de esto un bien para ustedes” (Corán 4:19).

Dijo el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “El más perfecto de los creyentes es el que mejores modales tiene, y el mejor de ustedes es quien mejor se comporta con su mujer” (Attirmidhí 1162).

Dijo el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “El más perfecto de los creyentes es el que mejor carácter tiene y es más cariñoso con su mujer” (At-Trmidhí 2612 y Ahmad 24677).

Dijo el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “El mejor de ustedes es quien mejor trata a su mujer, y de entre ustedes yo soy quien mejor trata a sus mujeres” (At-Trmidhí 3895).

Un compañero preguntó al Mensajero de Allah: “Oh, Mensajero de Allah, ¿qué derechos tienen nuestras esposas sobre nosotros?” Le respondió: “Que la alimentes como te alimentas, que la vistas como te vistes, que no le pegues, que no la insultes y no la dejes, abandonando el hogar” (Abu Dawud 2142).

  1. La comprensión y la paciencia:

Es necesario tener en cuenta la naturaleza de la mujer, que es diferente a la del hombre; procurar ver la vida desde sus diferentes ángulos, puesto que sólo Allah es perfecto, por lo que hay que ser pacientes y positivos, y así podremos ver el lado bueno de nuestro cónyuge. Dijo Allah: “Y no olviden lo bueno que hubo entre ustedes; ciertamente Allah ve lo que hacen” (Corán 2:237). Y dijo el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “El creyente no detesta a su esposa creyente; si le disgusta de ella algún comportamiento, seguramente le complacen otros” (Muslim 1469).

El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) insistió mucho en el cuidado de las mujeres, en tratarlas con excelencia, y tener en consideración su naturaleza emocional y psicológica, que es diferente a la del hombre. Esta diferencia es la razón de la complementariedad en el matrimonio y la familia, y nunca debe ser tomada como una razón de burla o desprecio. Dijo el Profeta: “Les aconsejo el buen trato a las mujeres. La mujer ha sido creada de una costilla curva que no ha de enderezarse; si disfrutas de ella es porque la aceptas como es, porque si quieres enderezarla la romperás, y romperla significa el divorcio” (Al Bujari, 3153; y Muslim, 1468).

  1. Dormir con ella en la casa:

Es deber del marido pasar la noche en casa con su mujer.

  1. Defenderla porque es su honor:

Cuando un hombre se casa, su mujer se convierte en su honor y su dignidad, por lo que tiene que defenderla hasta la muerte. Dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Quien muere defendiendo a su mujer muere mártir” (At-Trmidhí 1421 y Abu Dawud 3772).

  1. No difundir los secretos de alcoba:

No le está permitido al marido difundir la intimidad de su mujer ni divulgar su vida privada frente a la gente, tal como dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Entre la gente más deshonrada y de peor posición ante Allah en el Día del Juicio, está el hombre que tiene intimidad con su mujer y luego divulga sus secretos entre la gente” (Muslim 1437).

  1. Está prohibido maltratar a la mujer:

Para solucionar los problemas en el matrimonio el Islam puso reglas:

  • El diálogo, el buen consejo y la persuasión son los métodos para solucionar los problemas y desacuerdos.
  • En caso de no servir lo anterior, puede retirarse la palabra por un máximo de tres días. Si no da resultado, se puede entonces abandonar el lecho sin abandonar la vivienda.
  • Dijo Aisha (que Allah esté complacido con ella): “El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) jamás le pegó ni lastimó a una mujer ni a un sirviente. Sólo combatía en la guerra por la causa de Allah”.
  1. Enseñar y aconsejar:

El marido tiene que aconsejar a su mujer y a su familia y ayudarlos a alcanzar el Paraíso protegiéndolos del Fuego, exhortándolos con el ejemplo a hacer el bien con delicadeza, y disuadirlos para alejarlos de lo prohibido y lo perjudicial. También la esposa debe aconsejar el bien a su marido y proporcionar a los hijos la educación correcta; dijo Allah, el Altísimo: “¡Oh, creyentes! Guárdense a ustedes mismos y a sus familias del Fuego” (Corán 66:6). Y dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “El hombre es responsable de sí mismo y de su familia, y será preguntado por ello” (Al Bujari, 2416; y Muslim, 1829).

  1. Cumplir las condiciones puestas por la mujer:

El marido debe cumplir con las condiciones legítimas que la esposa hubiere puesto en el contrato matrimonial y que él haya aceptado para casarse con ella, como cuál sería el tipo de vivienda, la manutención, etc.; su cumplimiento es muy importante puesto que el contrato matrimonial es un pacto sagrado, ya que dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “El pacto que más se ha de cumplir son las condiciones por las cuales se celebró el matrimonio” (Al Bujari 4856; Muslim, 1418).

Los derechos del marido:

  1. Ser obedecido en la bondad:

Allah ha hecho al hombre responsable por su esposa y será preguntado por ella, por su cuidado y manutención, al igual que los gobernadores serán preguntados por sus pueblos; y ello es por las características que puso en él como hombre y por las obligaciones morales y financieras de las que es objeto. Dice en el Corán: “Los hombres son responsables del cuidado de las mujeres debido a las diferencias [físicas] que Allah ha puesto entre ellos, y por su obligación de mantenerlas con sus bienes” (Corán 4:34).

  1. Permitir al marido disfrutar con ella:

El marido tiene derecho a disfrutar de su esposa y tener relaciones sexuales; por ello, es recomendable que la esposa se engalane; si la mujer no responde al deseo de su marido sin una excusa legítima, como la menstruación, el ayuno obligatorio o una enfermedad, habrá caído en una grave falta y cometido un gran pecado. Dijo el Profeta de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Si el marido pasa la noche enojado con su esposa porque ella ha rechazado su deseo de mantener relaciones sexuales, los ángeles la maldicen toda la noche hasta el amanecer” (Al Bujari, 3065; Muslim, 1436).

  1. No permitir que ingresen a la casa aquellas personas que le desagradan al esposo:

El marido tiene derecho a vedar a las personas que le desagraden, y que éstos no puedan entrar a su casa. Dijo el Profeta de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “La esposa no debe realizar ayuno voluntario en presencia de su marido ni permitir la entrada de nadie a su casa, excepto con su permiso” (Al Bujari 4899).

  1. No salir del hogar si no es con su conocimiento:

Es un derecho del esposo que su esposa lo consulte antes de salir del hogar, ya sea para una situación en particular o para cosas generales, como su trabajo o sus necesidades.

  1. Que la mujer atienda a su marido:

Es recomendable que la mujer atienda a su marido con bondad y buena predisposición, como hacerle la comida y otros de los asuntos propios del hogar.